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«Convertimos a héroes anónimos, personas extraordinarias, en grandes aventureros», Eric Frattini #frentealespejo

Alguien muy cercano me dijo hace poco: «Frattini, ya te has ganado todas las medallas que debías ganar». Después de 17 conflictos armados cubiertos como corresponsal de guerra para El País; 28 ensayos y 4 novelas escritas y publicadas en Planeta, y traducidas a 16 idiomas en 42 países; haber atravesado el Océano Pacífico y Atlántico a vela; haber participado en 2 Camel Trophy, en Borneo y Australia; en dos París-Argel-Dakar; haber pisado dos veces el Ártico, la última, a punto de “palmarla”; o haber trabajado para la OTAN en operaciones en Irak y Afganistán, decidí que era efectivamente buen momento para dar una buena jubilación a mi deteriorado ángel de la guarda.

En el año 2014, a uno de mis mejores amigos, el también escritor Luis Miguel Rocha, le detectaron un muy agresivo cáncer de estómago a sus 39 años. «Te quedan 12 meses de vida», le dijeron. Se fue en 8. Una noche de 2015 decidí subirme a cinco chicas supervivientes de cáncer a la cumbre del Kilimanjaro, el punto más alto del continente africano.

Una idea que tuve una madrugada en nombre de mi amigo Luis Miguel, se convirtió en un evento ‘sísmico’ con casi 45 millones de impactos. De repente una dependienta de Madrid, una notaria de Valencia, una deportista de Asturias, una logopeda de Vigo y una empresaria de Lérida, a las que les unía el ser supervivientes de cáncer, ocupaban las portadas de los principales diarios de nuestro país.

«Decidí que era el momento para dar una buena jubilación a mi deteriorado ángel de la guarda»

El éxito dio paso a la creación de TREX: más que una empresa, un espíritu. Travellers Exploring, Viajeros Exploradores nacía para cubrir las necesidades existentes en la sociedad, donde el espíritu de aventura, en el día a día, se había ido perdiendo, y donde los héroes anónimos de lo cotidiano debían recobrar el protagonismo que se merecían.

Y en eso llegó la segunda edición del Reto Pelayo Vida, en la que otras cinco supervivientes de cáncer decidieron embarcarse en un velero de 73 pies y 37 toneladas, y cruzar el Atlántico en 13 días y 8 horas. Una empresaria inmobiliaria de Málaga, dos guardiaciviles, una bióloga marina de Mallorca y una doctora de Madrid, sin experiencia alguna en navegación. Esta vez la audiencia alcanzó los 125 millones de impactos. Después llegaría la Aventura Caixaproinfancia, en la que llevé a un centenar de niñas y niños de entre 10 y 12 años, en riesgo de exclusión social, a observar los osos, lobos, linces, águilas reales y cigüeñas negras a Asturias, León, Zamora, el Parque de Doñana y Ciudad Real. Cien pequeños que jamás habían podido huir de sus vidas se veían compartiendo juntos una auténtica aventura en plena naturaleza.

A este desafío le seguiría Aventura Perú 2017 contra el Bullying, en el que ocho chavales (cuatro chicas y otros tantos chicos), que habían sufrido acoso escolar y habían conseguido superarlo, viajaban conmigo para escalar en Machu Picchu o penetrar en la profunda Selva del Amazonas durante dos semanas. Su valiente mensaje, del Bullying también se sale, alcanzó los 186 millones de impactos.

«Los héroes anónimos de lo cotidiano deben recobrar el protagonismo que se merecen»

En mitad de todo esto alguien decidió que lo que se me había ocurrido una noche de marzo de 2015 era una gran idea. Nos dieron el Premio Actualidad Económica a las 100 Mejores Ideas Empresariales; el Premio Aviva 2016 a la Innovación; una nominación a los Premios EFI 2016 en la categoría RSC; una nominación a los Premios Goya en la categoría de Corto Documental Español 30’; o más recientemente, una Mención de la NASA, la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio de los Estados Unidos, al Reto Pelayo Vida Polar 2017 por la Preservación del Medio Ambiente y la Protección de los Polos.

Mi gran iniciativa hubiera quedado en eso, en una gran idea, sin el apoyo y la ayuda que me han prestado grandes y medianas empresas, conscientes de la realidad social que vivimos, empresas formadas por grandes profesionales que dotaron a sus organizaciones de una auténtica alma colectiva, que se volcó en la ayuda social a través de los proyectos de TREX.

Sin mis 123 héroes y heroínas que han vivido ya una aventura TREX, sin esas empresas que me apoyan, mi iniciativa sería solo eso, una ‘buena’ idea; y esos 551 millones de impactos, y los más de 14 millones de euros de retorno de inversión publicitaria, serían tan solo números, y no datos.


Eric Frattini
www.trexexploring.com