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Las azafatas de eventos, encargadas de conseguir una buena primera impresión

¿Cómo se consigue obtener el máximo partido a la participación en un evento? Sin duda, haciendo que la experiencia resulte memorable para el visitante. Y uno de los aspectos que harán posible alcanzar este objetivo es, a la vez, el que debe establecer la primera impresión: las personas encargadas de atender al público. La labor de azafatas y asistentes inclinarán la balanza hacia el éxito o el fracaso, de ahí que los estándares de calidad y la atención al detalle en el servicio sean indispensables.

Primero, la selección

En Caralin Group contamos con los mejores asesores y especialistas, capaces de proveer un elenco de azafatas que se ajusten a la perfección a los requerimientos de cada evento. No es lo mismo un evento de imagen, organizado en exclusiva por una marca, que atender a los múltiples visitantes de una feria que recorren los distintos stands, o que celebrar una entrega de premios en un congreso.

Si es un evento de imagen (o incluso de los llamados “de alta imagen”), hay que cuidar muchos detalles, como la uniformidad: puede ir desde lo más informal (zapatillas, vaqueros y una camiseta con el anagrama de la marca) hasta un impecable uniforme de sastrería, incluso la confección de un traje con los colores corporativos o de una temática o época determinada.

También el aspecto físico es importante, puesto que a veces el cliente tiene en mente un modelo con unos requisitos determinados que hay que intentar cumplir. Sin embargo, hay que explicar que de nada sirve atraer la atención si después el trabajo se queda a medio hacer, se atiende sin educación o sin saber transmitir los mensajes del cliente.

La diferencia está en si se va a atender al público o solo hacer de florero. Una azafata de feria cumplirá un perfil más abierto y de atención al visitante, siempre con unos mínimos requerimientos de imagen y simpatía, mientras que a una azafata de protocolo, que deba atender a los ponentes y asistentes registrados, quizás se le pida un perfil más especializado en cuanto a estudios e incluso con varios idiomas. Por otro lado, no hay que pasar por alto que la percepción de la sociedad está evolucionando muy rápidamente, y lo que era común el año pasado ya no vale en este, como que en las pruebas ciclistas se ha dejado de dar los besos de rigor al ganador de la etapa o de pasearse a las “paragüeras” en las parrillas de los circuitos de velocidad.

Durante el evento

Una vez realizada la selección, no hay que dejar ningún cabo suelto. Hay que cumplir el plan de trabajo, y para ello impartir una pequeña formación ad hoc sobre el contenido del evento y lo que espera el cliente de nuestros servicios.

Aquí también se facilita la experiencia y el haber trabajado con distintos perfiles, que se adecuan a cada tipo de situación. Para cada servicio requerido, Caralin Group tiene una bolsa especializada de personal para promociones, ferias, congresos y convenciones, eventos, field marketing, implantaciones en punto de venta o redes comerciales, así como otra más especializada para atender recepciones, cócteles, fiestas.

Hay que hacer un seguimiento del trabajo in situ de las azafatas, que va desde un control de calidad de las acciones realizadas (que pueden incluir toma de imágenes para fines comerciales o de documentación), hasta la gestión de cualquier incidencia y su comunicación a los responsables. Finalmente se puede confeccionar un infomer de resultados con el número de impactos, intervenciones, muestras repartidas, etc.


Más información en el teléfono 91 477 63 63 o por email administracion@caralingroup.com.