«El algoritmo optimiza, mientras que el criterio protege», Millán Berzosa #frentealespejo

¡Qué ejercicio este de mirarse al espejo! Sin el yo, mi, me, conmigo, pero reconociéndome. Y con la pantalla a un lado, en estos tiempos de presión tecnológica y el always on, siempre conectado. Tiempos de llamar a los equipos de alta dirección a que hagan suya la mentalidad digital, porque las decisiones que hoy se toman en tecnología son muchísimo más que mera operativa, son decisiones estratégicas para el conjunto de la empresa, con un impacto directo en el modelo de negocio, las oportunidades de crecimiento y también con nuevos retos.

Y lo que veo es que la confianza está en el centro de la partida, donde la supervisión de la privacidad, la ciberseguridad, o los esquemas de gestión de las decisiones automatizadas resultan cruciales.

Si ves falta de coordinación y alineamiento estratégico, la receta a aplicar se llama compromiso y liderazgo, desde uno mismo, y el papel que te corresponda. Y para entendernos: ni los órganos de gobierno deberían aspirar a suplir las funciones ejecutivas, ni los directivos querer gobernar como si fuera su cortijo (unas dinámicas que, desafortunadamente, aún persisten).

Todos tienen sus responsabilidades, a cuál más relevante. Y con un denominador común: la importancia del criterio bien informado.

En la actualidad todas las empresas son ya tecnológicas en alguna medida […] y es difícil imaginar que el uso de la tecnología no tenga una especial relevancia.

Y de ahí llega la necesidad de permanecer curiosos, porque solo se gobierna y se lidera (lo que hay y lo que viene) si se comprende. La agenda gana en proyección y lo hace en tiempos de decisiones éticas y estratégicas de una relevancia como pocos recuerdan, entre el apremio que exigen los diferentes grupos de interés y la necesidad inmediata de una gobernanza sólida ante los algoritmos y la automatización, con criterio humano en la ecuación.

Los datos, procesados y refinados gracias a la sofisticación de los dashboards y todo el proceso de “datificación”, nos acercan la realidad de qué está sucediendo. Y los insights por su parte nos ayudan a comprender los porqués y nos amplían las luces largas para decidir qué hacer a cada respecto.

En la actualidad todas las empresas son ya tecnológicas en alguna medida y lo cierto es que, con independencia del sector, es difícil imaginar que el uso de la tecnología no tenga una especial relevancia, con nuevos roles en el ámbito de la dirección y donde las capacidades se ven alimentadas por nuevas y más potentes plataformas tecnológicas.

Es por eso que conocer las bondades, pero también las aristas, es crítico, para que los diferentes equipos, los más centrados en negocio especialmente, tengan la guía adecuada. Y los más creativos, mantengan el foco. Y todos juntos, rememos en la misma dirección que nos propongamos.

Comprender las implicaciones de la tecnología es de lo más importante para que el progreso y la transformación positiva sean imparables.

Tenemos que hacernos preguntas: ¿Cuál es nuestra estrategia de adopción e implementación de la inteligencia artificial? ¿Cómo se alinea con nuestros objetivos de negocio? ¿Cómo estamos identificando y priorizando las oportunidades donde la inteligencia artificial puede generar mayor valor, ya sea eficiencia, nuevos productos o servicios, o mejora de la experiencia del cliente? ¿Qué riesgos éticos y de privacidad, regulatorios y de talento, implica la implementación de la inteligencia artificial y cómo los estamos gestionando proactivamente?

En mi opinión, comprender las implicaciones de la tecnología es de lo más importante para que el progreso y la transformación positiva sean imparables, y sin lugar a dudas requieren liderazgo y una gran dosis de responsabilidad; desde el conocimiento y la visión estratégica estructurada, que nada tiene que ver con la intuición aislada.

Es hora de revalidar la sostenibilidad económica y social. Mirar hacia delante es darle importancia al conocimiento de cómo la tecnología impacta en nuestro entorno, educar en el uso de la tecnología y desde luego incluirlo en la agenda de temas de los órganos de gobierno y de la alta dirección.


Millán Berzosa es consejero independiente, patrono y autor de Gobernar con lo que viene (LID Editorial).