«El motor del futuro de las asesorías: innovación, talento y estructuras colaborativas», Casimiro García #frentealespejo

Casimiro García #frentealespejo

La figura del asesor independiente está atravesando una transformación profunda. La creciente complejidad del entorno fiscal, laboral y contable, junto con la presión de la digitalización, el cumplimiento normativo, la captación de talento y la necesidad de escalar servicios, está impulsando a muchos profesionales a buscar fórmulas alternativas al modelo tradicional.

Hace 30 años, el reto era profesionalizarse; hoy es sobrevivir en un entorno hipercompetitivo. Además, para hacer frente a la necesidad imperiosa de digitalizarse y escalar, un despacho que no se apoya en tecnología pierde eficiencia.

A pesar de que al adopción de la inteligencia artificial en el sector ha crecido exponencialmente y el 35% de los despachos profesionales ya afirma utilizar la IA diariamente, todavía queda camino por recorrer hasta conseguir que la implementación de esta tecnología se traduzca en una transformación integral.

En un momento en el que el cliente actual demanda inmediatez, transparencia y procesos sencillos, los despachos deben abordar este nuevo paradigma desde un prisma estratégico en el que la tecnología es un requisito básico.

«El cliente actual demanda inmediatez, transparencia y procesos sencillos».

Otro punto crítico del desafío que tienen ante sí las asesorías es el talento. En un contexto donde, según el Barómetro del Sector del Despacho Profesional, 7 de cada 10 despachos tienen dificultades para encontrar personal cualificado y la mayoría de los profesionales en activo supera los 45 años, ¿cómo atraer y retener a profesionales?

En primer lugar, reconociendo el talento como lo que indiscutiblemente es; la moneda más valiosa. Si una asesoría no apuesta por cultura laboral diferenciadora, por la innovación y por el bienestar de sus equipos, no solo verá mermada su competitividad: pierde su futuro.

Y precisamente el talento se atrae ofreciendo un futuro que pase por la formación continua y por una clara visión de crecimiento. Los jóvenes quieren ver que no van a estar atados a tareas mecánicas, sino que crecerán profesionalmente y más del 80% considera que las oportunidades de desarrollo y crecimiento profesional son cruciales en un trabajo.

Las nuevas generaciones que se incorporan y las que ya forman parte del mercado laboral prioriza la flexibilidad y hay que tener en cuenta que el 70% consideraría dejar su trabajo actual por uno que ofrezca opciones más flexibles, ya que valoran enormemente el equilibrio entre la vida laboral y personal. Quieren trabajar en entornos colaborativos y con herramientas que les permitan concentrarse en tareas de valor, no en lo repetitivo.

«El talento se atrae ofreciendo un futuro que pase por la formación continua y por una clara visión de crecimiento».

Muchos de ellos, como nativos digitales, esperan tener a su disposición tecnología que facilite sus tareas y les permita ser más productivos. Por tanto, si un despacho no se moderniza, difícilmente atraerá a las nuevas generaciones.

Con el claro objetivo de ganar eficiencia, atraer talento y crecer vía compraventa, son cada vez más los que despachos están optando por integrarse en estructuras compartidas. Se trata de un nuevo modelo de integración que les permite mantener su autonomía, pero con el respaldo de un entorno colaborativo a través del cual tener acceso a tecnología avanzada, gestión conjunta, servicios complementarios y especialización transversal.

Para un sector que tradicionalmente se ha percibido como rígido, crear redes donde se compartan recursos —tecnología, formación, servicios complementarios— pero respetando la marca y la independencia de cada despacho, los despachos independientes ganan músculo al ser capaces de ofrecer servicios que solo serían posibles en una estructura mayor.

En definitiva, no hay una única respuesta ni una fórmula mágica, pero ante la evidencia palpable de que el modelo tradicional ya no es sostenible, el asesor necesita rodearse de un ecosistema que le dé soporte y le permita mantener identidad sin perder competitividad. La colaboración es el motor de un futuro en el que la tecnología es un requisito indispensable y el talento jugará un rol diferencial.


Casimiro García es socio fundador de Club de la Pyme.