Bitcoin, ¿una moneda virtual de la que fiarse? (3/3)

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Para hacer seguras las transacciones, el creador de bitcoin ideó un sistema difícil de explicar. Los mineros están constantemente poniendo candados (códigos), realmente, cada diez minutos pueden crear una nueva cerradura (clave) cada vez un punto más complicada, y por eso su labor es premiada al final… con más bitcoins.  

Decía Carlos Salas en su blog ZoomBoomClash, «he leído bastantes cosas sobre esta moneda virtual y confieso aún que me cuesta entender parte del invento. Pero como los periodistas somos esos temerarios que impresionamos a los que saben poco, y hacemos reír a los que saben mucho, cometeré una vez más esa temeridad».

En teoría, ese sistema de cerraduras es más seguro que los actuales sistemas que todos conocemos para impedir el paso de extraños a nuestras cuentas corrientes de usuario y contraseña.

«Con bitcoin no pasamos por un banco. El dinero, en vez de estar en nuestras cuentas corrientes, está en nuestro ordenador, en una carpeta por así decirlo, en un monedero virtual. Y las operaciones con bitcoin entre dos puntos son gratuitas. Al no pasar por un banco, ese dinero no paga comisiones. No hay comisiones por cambio de divisas. No hay comisiones por operación. En cambio, si compramos algo en Japón con tarjeta de crédito, el banco nos quita una cantidad por el cambio de euros a yenes, y además cobra a la tienda una pequeña comisión».

Por eso cada vez hay más tiendas en el mundo que aceptan bitcoins.

«Para comprar bitcoin solo hace falta meterse en Internet y poner ‘comprar bitcoin’ en el buscador. Hay decenas de sitios. Los pasos para comprar bitcoins son un poco irónicos, porque se necesita una tarjeta de crédito y un banco. Es como cualquier producto. Pero una vez tenemos ese dinero en nuestra billetera virtual -en el ordenador-, ya es un dinero sin trazas».

Sin embargo, se le puede acusar de especulación y gran volatilidad. Una persona que hubiera comprado 100 bitcoin en abril de 2011 ahora tendría 50.000 dólares más o menos. Si quisiera, lo podría cambiar en cualquier momento porque hay muchos marketplaces en la Red para hacerlo.

Para potentados de carteras muy abultadas, puede ser una vía para diversificar riesgos. Para convencidos de la naturaleza digital del hombre, la manera natural de saldar sus necesidades económicas. Para el resto de mortales, un sistema cómodo de pago que no se garantiza del todo como va a acabar.


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Bitcoin, ¿una moneda virtual de la que fiarse? (1/3)

Bitcoin, ¿una moneda virtual de la que fiarse? (2/3)