«Para seguir creciendo, necesitarás algo más que un buen producto», Lucrecia Fretes #frentealespejo

Lucrecia Fretes #frentealespejo

Durante años, muchas empresas emergentes e incluso de mediano tamaño han logrado crecer gracias a un gran producto, mucho esfuerzo comercial y algo que nunca falla: las recomendaciones de clientes satisfechos. Eso tiene un mérito enorme. Llegar lejos sin grandes campañas, sin prensa y sin hablar públicamente es una hazaña que merece reconocimiento.

Pero llega un momento en el que esos motores empiezan a perder fuerza. Y no porque dejen de funcionar, sino porque el contexto cambia: quieres llegar a clientes más grandes, atraer talento senior, abrir nuevos mercados o levantar una ronda más ambiciosa. Y entonces surge una pregunta inevitable: ¿Cómo te elige alguien que no te conoce?

Creciste sin relaciones públicas. Bien. Pero para seguir avanzando, vas a necesitar algo más que un buen producto o servicio. Cuando una empresa crece, la confianza se vuelve un activo estratégico. Los clientes no solo compran por precio o producto, también eligen en base a la reputación. Y los inversores no solo miran los números, también buscan marcas con proyección. Ese talento que buscas atraer para escalar tu negocio no sólo atenderá la visibilidad de la compañía sino también su cultura.

Según el Edelman Trust Barometer, más del 60% de las personas prefiere comprar productos o servicios de empresas que conoce y en las que confía, aunque su oferta no sea la más barata. Y esa confianza no se construye solo con producto, se construye también con visibilidad, narrativa y consistencia.

«Cuando una empresa crece, la confianza se vuelve un activo estratégico. Los clientes no solo compran por precio o producto, también eligen en base a la reputación. Y los inversores no solo miran los números, también buscan marcas con proyección».

Comunicar bien quién eres, qué haces y por qué importa lo que haces se vuelve entonces una palanca directa de crecimiento. No es un lujo ni una frivolidad, sino una herramienta clave para abrir puertas que ya no se abren solo con un buen pitch comercial.

Así como la acción tiene consecuencias, la inacción también las tiene. Si no comunicas, pierdes oportunidades de negocio. Muchas compañías medianas o en crecimiento quedan fuera de licitaciones o acuerdos grandes simplemente porque “nadie las conoce” o “no inspiran suficiente confianza”.

Pero también puede costarte atraer y retener talento. Los profesionales más buscados eligen trabajar en empresas con un propósito claro y visibilidad pública, no con marcas desconocidas.

Si no comunicas, no te diferencias frente a tu competencia. Aunque tengas años de experiencia, si otros cuentan mejor su historia, serán ellos quienes ocupen ese espacio privilegiado en la mente de clientes e inversores.

Y cuando hablo de comunicación y de relaciones públicas, no me refiero solo a aparecer en los medios (aunque esto pueda ser parte de un plan estratégico). Hablo de tener una narrativa clara y consistente.

«Una comunicación estratégica no significa volverte una marca que habla por hablar. Significa elegir bien qué decir, a quién y en qué momento. Se trata de tener una voz propia que refleje quién eres como empresa».

En esta narrativa, algunos puntos no pueden faltar. Una explicación clara de quiénes somos, por qué hacemos lo que hacemos y cuál es su importancia. Mensajes alineados entre los diferentes portavoces de la compañía. Y una presencia de marca en los canales correctos, que no se limita a los medios de comunicación si no que hoy en día se abren oportunidades en LinkedIn, foros del sector, influenciadores, etcétera.

En otras palabras, gestionar activamente tu reputación antes de que otros (competencia, clientes, mercado…) la definan por ti.

El paso hacia una comunicación estratégica no significa volverte una marca que habla por hablar. Significa elegir bien qué decir, a quién y en qué momento. Se trata de tener una voz propia que refleje quién eres como empresa.

Comunicar asertivamente no es un gasto sino una inversión en crecimiento, reputación y confianza. No deberíamos preguntarnos si necesitamos comunicar, sino cuándo lo haremos. Cuanto más demora esa decisión, más costoso podría ser recuperar el terreno perdido.

Tu historia ya te trajo hasta aquí. Contarla bien puede llevarte aún más lejos.


Lucrecia Fretes es managing director de la agencia de comunicación estratégica y creativa AdverPR España.