«Diversidad desde el Consejo: un camino hacia la transformación social», Myriam Alcaide #frentealespejo

Myriam Alcaide #frentealespejo

Cuando hablo sobre la importancia de la diversidad en las empresas, no puedo evitar pensar en cómo ha evolucionado este concepto a lo largo de los años; y en cómo yo misma he sido testigo de su impacto en distintos entornos empresariales. La diversidad es un concepto que va mucho más allá de la igualdad de género, es un pilar fundamental que ha tomado protagonismo en el debate corporativo, y no sin razón.

A lo largo de mi carrera, he visto cómo muchos directivos y consejos de administración se enfrentan a la necesidad –generalmente normativa– de integrar la diversidad en sus agendas. Pero la cuestión que siempre me viene a la mente es: ¿Cómo lograr que esta integración no sea solo un requisito más a cumplir, sino una verdadera oportunidad para el cambio?

En mi opinión, no basta con diseñar un plan de igualdad, marcar casillas y pasar página. Es necesario un compromiso auténtico desde el consejo de administración y equipo directivo, que favorezca una cultura que cale en toda la organización.

Sin embargo, muchos directivos piensan que este es un tema que concierne únicamente a recursos humanos. No obstante, desde mi experiencia en el desarrollo de estrategias de diversidad, he comprobado que es precisamente el consejo de administración quien debe asumir el liderazgo en estos temas.

Al integrar la diversidad en la estrategia de negocio, el impacto puede ser transformador, no solo dentro de la organización, sino también en la sociedad. Para lograrlo, los consejos tienen a su disposición una herramienta que muchas veces se queda en mero trámite legal: los planes de igualdad.

«En mi opinión, no basta con diseñar un plan de igualdad, marcar casillas y pasar página. Es necesario un compromiso auténtico desde el consejo de administración y el equipo directivo».

Aquí te comparto algunas de las claves que he aprendido a lo largo de los años y que también exploro en profundidad en el libro Cómo transformar desde el Consejo, del cual soy coautora.

En primer lugar, un diagnóstico preciso y una medición continua. Implementar un plan de igualdad no es un proyecto con fecha de caducidad, es un compromiso a largo plazo. Desde mi experiencia, he aprendido que lo más importante es realizar un diagnóstico profundo, medir los avances, revisar las estrategias y, sobre todo, celebrar los logros alcanzados.

Además, es imprescindible involucrar al equipo. Es la clave del éxito. Una de las lecciones más importantes que he aprendido es que, para que un plan de igualdad funcione, debe ser impulsado no solo desde el consejo de administración, sino también desde la base. Es crucial que los empleados sientan que su voz cuenta y que las medidas que se tomen reflejen sus realidades y preocupaciones. Esto no solo aumenta el compromiso de los empleados con el plan, sino que además genera un sentido de pertenencia y orgullo dentro de la organización.

«Es crucial que los empleados sientan que su voz cuenta y que las medidas que se tomen reflejen sus realidades y preocupaciones. Aumenta su compromiso con el plan y genera además un sentido de pertenencia y orgullo dentro de la organización».

Por último, la comunicación y la formación son dos pilares fundamentales. Para que los planes de igualdad tengan impacto, la comunicación interna es esencial. Mi consejo siempre es el mismo: que sea el CEO quien lo presente, que se haga en un foro abierto, que se hable con transparencia de los retos y de los avances.

Esa transparencia no solo genera confianza dentro de la empresa, sino que también refuerza la credibilidad frente a clientes e inversores.

Además, la formación es vital: formación sobre sesgos inconscientes, liderazgo inclusivo o prevención del acoso, por ejemplo. Siempre me impresiona lo mucho que podemos aprender cuando nos detenemos a reflexionar sobre nuestros propios prejuicios.

En definitiva, los planes de igualdad, lejos de ser meros requisitos legales, pueden ser herramientas poderosas al servicio del consejo de administración para transformar la empresa hacia una organización más sostenible a largo plazo.


Myriam Alcaide es consejera independiente, miembro de Governance Lab y coordinadora de Cómo transformar desde el Consejo (LID Editorial).