Las empresas buscan constantemente diferentes formas de destacar y atraer talento y, sin duda, una estrategia que ha demostrado ser altamente efectiva es el voluntariado corporativo.
Este consiste en desarrollar una plataforma mediante la cual la propia empresa promueve y facilita que sus empleados participen en actividades voluntarias, generalmente en beneficio de la comunidad, entidades sin ánimo de lucro, causas sociales o medioambientales.
Estas acciones pueden realizarse durante el horario laboral o en el tiempo libre de los empleados, aunque siempre es aconsejable apostar por la primera opción con el fin de motivarles, y pueden estar alineadas con los valores y objetivos de responsabilidad social empresarial (RSE) de la compañía.
Según el estudio Volunteering Impact Survey 2022 de Deloitte, el 89% de los empleados considera que las empresas que promueven el voluntariado son mejores lugares para trabajar, y el 77% afirma que esas experiencias aumentan significativamente su bienestar.
Sin duda, estos datos subrayan la importancia de integrar programas de voluntariado en el mercado empresarial, ya que esto puede suponer grandes beneficios tanto para las empresas en sí como para sus propios trabajadores. Ahora bien, ¿cuáles son, realmente, estos beneficios?
«Los empleados que se sienten conectados con su comunidad y ven el impacto positivo de sus acciones tienden a estar más motivados y comprometidos con su trabajo».
En primer lugar, una mejora del bienestar emocional y la satisfacción de los empleados. No hay ninguna duda de que el voluntariado corporativo no solo beneficia a las empresas en sí, sino que también tiene un impacto positivo en los empleados.
De hecho, participar en actividades de voluntariado puede aumentar la satisfacción laboral y el bienestar personal: alivia tensiones diarias, aumenta la tolerancia y la paciencia, reduce el estrés y la ansiedad, y estimula la capacidad de concentración.
Los empleados que se sienten conectados con su comunidad y ven el impacto positivo de sus acciones tienden a estar más motivados y comprometidos con su trabajo y eso es, por supuesto, una grandísima ventaja para ambas partes. Este sentido de propósito y conexión puede traducirse en una mayor retención de talento y una reducción en la rotación de empleados.
A continuación, el desarrollo de habilidades y liderazgo. El voluntariado ofrece una plataforma única para el desarrollo de habilidades. Los empleados pueden adquirir y perfeccionar habilidades de liderazgo, comunicación, trabajo en equipo y resolución de problemas a través de sus experiencias de voluntariado en las que tienen la oportunidad de conectar con otras realidades.
Estas habilidades son transferibles al entorno laboral y pueden mejorar la eficiencia y la productividad de los equipos. Además, el voluntariado puede ser una excelente oportunidad para que los empleados asuman roles de liderazgo y gestionen proyectos, lo que puede ser particularmente beneficioso para su desarrollo profesional.
«El voluntariado puede ser una excelente oportunidad para que los empleados asuman roles de liderazgo y gestionen proyectos, lo que puede ser particularmente beneficioso para su desarrollo profesional».
Por último, lo referente a diversidad, inclusión e impacto social. Por supuesto, el voluntariado corporativo es una herramienta poderosa para promover la diversidad y la inclusión dentro de la empresa, algo que debería ser esencial en cualquier identidad.
De este modo, al involucrar a los empleados en actividades que apoyan a comunidades diversas, se fomenta una cultura de inclusión y se eliminan prejuicios y estereotipos.
Por eso, las empresas que promueven la diversidad y la inclusión no solo mejoran su reputación, sino que también crean un entorno de trabajo más innovador y colaborativo.
Además, el impacto social del voluntariado corporativo es significativo: al implementar programas de voluntariado, las empresas no solo participan en la solución de problemas sociales y ambientales, sino que también construyen una base sólida para el éxito a largo plazo, fortaleciendo sus lazos con la comunidad y mejorando su imagen de marca.
Y en un mundo donde la competencia por el talento es feroz, estas empresas no solo son las que atraen y retienen a los mejores talentos, sino que también crean un entorno de trabajo donde los empleados se sienten valorados y motivados.
El voluntariado corporativo es, sin duda, una estrategia ganadora para todos y algo por lo que cualquier empresa debería apostar.
Nuria Mas es directora de Alianzas ESG y Medición de Impacto de la Fundación Juan XXIII.

