«Errores que debes evitar cuando contratas un seguro para tu negocio», Hugo Iribarren #frentealespejo

Hugo Iribarren #frentealespejo

Los comercios son una parte fundamental del tejido empresarial español. Y una de las herramientas más importantes para protegerlos y garantizar su viabilidad es el seguro. Pero, a la hora de firmar una póliza, es esencial que todos los datos sean claros y estén verificados por el cliente.

La precisión en la información suministrada no solo garantiza la validez del contrato, sino que también protege al asegurado de posibles inconvenientes futuros. Errores o ambigüedades en los datos pueden dar como resultado primas erróneas, indemnizaciones insuficientes y coberturas o garantías mal contempladas.

Por ello, me gustaría insistir en la importancia de una revisión meticulosa del contrato y en la necesidad de claridad en cada detalle del documento para asegurar los derechos y responsabilidades del asegurado y de la aseguradora. Con este fin, mi compañía ha sido pionera en el sector con la incorporación de fotografías de ejemplo dentro del condicionado general del Seguro Multirriesgos de Comercios.

De esta forma se mejora el problema más importante, las inexactitudes en la declaración de protecciones contra robo. Estas imágenes muestran los distintos elementos de protección que puede tener un local, o los materiales, etcétera para ayudar al cliente a identificar qué debe incluir en su declaración.

«Uno de los errores más frecuentes a la hora de contratar un seguro para un comercio es no declarar adecuadamente las protecciones contra robo existentes».

Porque habiendo analizado más de 600 expedientes de siniestros puedo exponer los errores más frecuentes a la hora de contratar un seguro para un comercio. Empezando porno declarar adecuadamente las protecciones contra robo existentes. Es muy importante asegurarse de que las que se han incluido en la póliza corresponden a la realidad. Los locales que tienen niveles altos de protecciones (cierres metálicos, alarma, puertas con más de dos puntos de cierre con el marco…) se benefician de importantes descuentos.

Y es que, cuando sucede un siniestro, y no todos los huecos están resguardados o las protecciones no se corresponden con su definición, se aplica la regla de equidad. Que se usa cuando existe alguna variación en el local que hubiera hecho pagar más prima de la cobrada. Por ejemplo, declarar en póliza que el local tiene extintores, cuando después se verifica que no los tiene tras un incendio. Si la prima cobrada tenía un descuento del 10% por tener extintores, la indemnización se vería reducida también en un 10%. La prima ha de adecuarse a los factores que conforman la tarifa.

Otro error común está relacionado con las sumas aseguradas correspondientes al edificio (denominado continente) y al mobiliario, maquinaria y existencias (denominados contenido). Los capitales asegurados los establece siempre el asegurado, y antes de la firma del contrato que le vincula a la aseguradora debe verificar la exactitud de lo que contrata; que debe ser real.

Dado que el sector asegurador es uno de los más regulados, si en caso de siniestro las sumas contratadas son inferiores, se aplica la regla de infraseguro. Que se utiliza cuando los capitales declarados en la póliza son inferiores a los identificados en el siniestro. En ese caso, la compañía indemniza en la misma proporción en la que está asegurando.

Por ejemplo, si un local declara que tiene 10.000 euros de existencias, y tras un siniestro el perito verifica que hay 20.000 euros, la indemnización se reducirá en el 50%, pues la compañía solo aseguraba la mitad de lo que había realmente en el local.

Una de las cuestiones importantes es que no sólo basta con declarar correctamente las sumas al inicio de la póliza, sino que al menos en cada vencimiento hay que revisar si ha existido aumento de capitales, por ejemplo, debido a reformas en el local o aumento de volumen de existencias por incremento de negocio.

Un tercer error es no informar adecuadamente de detalles de la ubicación del riesgo. Un local dentro de un edificio de un centro comercial implica una menor prima, al contrario que en el caso de estar en un polígono industrial, que implica un recargo. La inexactitud de este hecho conllevaría también la aplicación de la regla de equidad.

«El que un local se explote como inquilino o como propietario tiene relación con el alcance de las coberturas o con la responsabilidad civil y, por tanto, con la prima».

No confirmar el régimen de propiedad del locales otro error habitual al firmar una póliza. Este dato es importante, ya que el hecho de que el local se explote como inquilino o como propietario tiene relación, entre otras, con el alcance de las coberturas del edificio o continente, con el mobiliario, con la responsabilidad civil y, por tanto, con la prima. Una declaración inexacta implica la aplicación de la regla de equidad.

Y por último, nos encontramos con el error de no detallar la existencia de materiales combustibles o de construcción no sólida. Muchos clientes que contratan el seguro para su negocio no revisan bien la información incluida y pasan por alto la existencia de materiales como vigas de madera o paneles “sándwich” usados en los tejados o cámaras de frío. Asimismo, la existencia de materiales débiles en las paredes o en los tejados, como planchas de fibra de vidrio, uralita o chapa metálica simple, implican una prima mayor.

Recomiendo preguntar siempre que sea necesario a cualquier profesional de seguros. Hay que tener en cuenta que tanto asegurador como asegurado comparten la responsabilidad de verificar lo contratado, y a todas las compañías les interesa que los contratos sean fácilmente comprensibles para los clientes, que no tienen por qué dominar la terminología aseguradora.

Porque una adecuada contratación y gestión del seguro es fundamental para la continuidad del negocio. Y es importante que tanto el mediador como el cliente determinen correctamente cada elemento a asegurar.


Hugo Iribarren Villoslada, responsable técnico de Comercios de Mapfre España.