«Cómo integrar la IA en la estrategia de la compañía», Marga García #frentealespejo

Marga García #frentealespejo

La IA, además de representar una evolución tecnológica, supone también una transformación profunda de los modelos de negocio, los procesos y la cultura organizativa. Este cambio exige que los órganos de gobierno comprendan la tecnología y asuman un liderazgo activo en su implementación.

Ante esta realidad, los líderes deben reflexionar profundamente sobre cómo integrar estas tendencias en la estrategia de sus compañías. A continuación, presento algunas preguntas y temas que pueden guiar esta reflexión.

Una de las primeras cuestiones a plantear es la importancia que la tecnología tiene en la estrategia empresarial. ¿Hasta qué punto la tecnología es crucial no solo para mi empresa, sino también para mis competidores? En muchos casos, la respuesta no es obvia, pero ignorarla puede ser fatal. No se trata solo de adoptar la última herramienta digital, sino de comprender cómo el ritmo del cambio tecnológico puede afectar a todo el sector, generando disrupciones que alteren los modelos de negocio tradicionales.

La reflexión debe extenderse también a la cadena de valor: ¿De qué forma puede transformar la tecnología la operativa y el mapa competitivo de la empresa? Las compañías que logran identificar estas oportunidades tienen una ventaja significativa sobre aquellas que reaccionan tarde. En este sentido, es vital preguntarse si disponemos de procesos efectivos para identificar cambios en el entorno y cómo podemos adelantarnos a ellos adaptando nuestra estrategia de forma proactiva.

«Es vital preguntarse si disponemos de procesos efectivos para identificar cambios en el entorno y cómo podemos adelantarnos a ellos adaptando nuestra estrategia de forma proactiva».

La implementación de nuevas tecnologías, especialmente la IA, requiere talento especializado. Por tanto, el consejo debe preguntarse: ¿cómo vamos a disponer de las habilidades que se requieren para abordar esta transformación? El talento digital, además de ser escaso, resulta que su demanda crece exponencialmente. Asegurarse de atraer y retener a los mejores expertos será crucial para el éxito de cualquier plan de transformación.

Además, el riesgo tecnológico es una preocupación que no puede subestimarse. Identificar los tres mayores riesgos asociados a la tecnología que podrían impactar en el modelo de negocio o el modelo operativo es fundamental. La ciberseguridad, el uso indebido de los datos y la dependencia de proveedores tecnológicos son solamente algunos de los problemas que deben estar sobre la mesa. La gestión de estos riesgos, incluidas las relaciones con proveedores estratégicos, debe estar bajo una supervisión rigurosa. Aquí también es importante cuestionarse: ¿es eficaz el equipo directivo gestionando estos riesgos y desafíos.

La transformación tecnológica no se logra en solitario. La colaboración con actores externos es esencial. Por eso, los consejos deben preguntarse: ¿qué tipo de alianzas y colaboraciones son necesarias para ejecutar con éxito la transformación del negocio a través de la tecnología?

En este contexto, la experiencia tecnológica dentro del propio consejo también cobra relevancia. ¿Contamos con el conocimiento necesario en materia de tecnología e IA? Evaluar si el consejo tiene las capacidades adecuadas para guiar la empresa en un entorno digitalizado es vital. Si no, puede ser necesario incorporar expertos que aporten nuevas perspectivas y habilidades.

«Es necesario establecer códigos y normativas claras sobre el uso de IA por parte de los empleados, garantizando que su aplicación sea ética y alineada con los valores corporativos».

La implementación viene acompañada de preguntas críticas que el consejo debe considerar: ¿qué sistemas de IA desarrollará la empresa y cuándo? ¿Quién tomará las decisiones relacionadas con la IA y bajo qué modelo? Además, la mitigación de riesgos en el uso de IA debe estar clara desde el inicio, con un plan detallado que abarque aspectos técnicos, éticos y legales.

La creación de políticas internas también es crucial. Es necesario establecer códigos y normativas claras sobre el uso de IA por parte de los empleados, garantizando que su aplicación sea ética y alineada con los valores corporativos. Finalmente, el consejo debe mantenerse al tanto de las nuevas normativas y ajustarse a ellas en tiempo real, lo que puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso en un entorno donde la regulación está en constante evolución.

Reflexionar sobre estas preguntas es un paso crucial para garantizar que las empresas estén preparadas para un futuro donde la tecnología será fuerza impulsora de transformación y crecimiento.


Marga García es senior advisor en TecnologIA, miembro de Governance Lab y coautora de Cómo transformar desde el Consejo (LID Editorial).