Europa vivirá en pocas semanas un cambio pequeño pero significativo en su panorama financiero. La legislación obligatoria sobre transferencias instantáneas en la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA Instant) entrará en vigor plenamente el 9 de octubre, exigiendo que todos los proveedores de servicios de pago (PSP) de la eurozona permitan a sus clientes enviar y recibir transferencias instantáneas.
Y, lo más importante, la normativa también prohíbe a los PSP cobrar más por una transferencia instantánea que por una transferencia estándar no instantánea.
El principal motivo de la intervención de la Comisión Europea se debió a que demasiadas instituciones seguían dependiendo de sistemas anticuados, que hacían que sus pagos se procesaran por lotes y eran inútiles para enviar dinero al instante en cualquier momento.
Una gran parte de las entidades financieras –tanto bancos como cajas de ahorros y agencias de transferencias de pagos– tenían también incentivos para mantener estos sistemas heredados. Sobre todo, allí donde se obtenían intereses sobre los fondos en tránsito; lo que se conoce como float. De acuerdo con un análisis de RedCompass Labs, casi la mitad de los bancos esperan un impacto relevante en sus ingresos debido a las nuevas reglas.
Así que la nueva legislación, que ya se está aplicando en muchas entidades, es bienvenida, pues eleva el listón de lo que los consumidores pueden esperar. Pero el verdadero diferenciador está en lo que las compañías puedan ofrecer más allá de este nuevo mínimo legal.
«Demasiadas instituciones financieras seguían dependiendo de sistemas anticuados, que hacían que sus pagos se procesaran por lotes y eran inútiles para enviar dinero al instante en cualquier momento».
Por ejemplo, SEPA Instant tiene nominalmente un límite de transacción de 100.000 euros. Esto quizá no afecte a muchas personas en su día a día –salvo que compren coches de lujo regularmente– pero sí impacta en gran medida sectores como el inmobiliario.
Además, España está inmersa en un auge inmobiliario: el año pasado registró el mayor número de compraventas de vivienda desde la crisis financiera. Se vendieron más de 715.000 propiedades, lo que supone un aumento del 12,4% respecto a 2023.
Comprar una vivienda es ya la transacción más importante en la vida de la mayoría de los ciudadanos, y la espera de varios días para que se liquide un pago en un mercado tan competitivo puede resultar sumamente estresante.
Algunas plataformas de pago instantáneo han desarrollado un método para enviar de manera segura sumas mayores mediante entregas simultáneas, ofreciendo la rapidez de una transferencia instantánea sin renunciar al importe. Este tipo de soluciones creativas no son una reacción a la nueva ley, sino una respuesta proactiva a las necesidades del cliente. Sin embargo, innovar de este modo no ha sido históricamente la norma en el sector financiero.
Muchas plataformas fintech actuales funcionan aún dentro de ecosistemas cerrados, en los que las transferencias solo son instantáneas entre usuarios de la misma red. Este modelo facilita el control y quizá ayuda a captar más usuarios, pero limita la interoperabilidad y su valor real.
«Ya están surgiendo soluciones en el mercado que buscan romper barreras, permitiendo transferencias instantáneas y sin coste entre plataformas, no solo dentro de ellas».
Sin embargo, ya están surgiendo soluciones en el mercado que buscan romper estas barreras, permitiendo transferencias instantáneas y sin coste entre plataformas, no solo dentro de ellas. Estos enfoques abiertos, centrados en el cliente, proponen una visión más amplia para los pagos: primar la utilidad sobre el beneficio a corto plazo o la simple captación de usuarios.
En última instancia, la innovación debe ser algo que beneficie a todos los participantes del ecosistema financiero, no solo a los propios clientes de una empresa.
Por tanto, el mandato SEPA Instantáneo en vigor en octubre es positivo, pero representa únicamente el mínimo de lo que bancos y servicios de pago deberían ofrecer a sus clientes.
El futuro de las finanzas, como el de tantas otras industrias transformadas por la tecnología, lo definirán quienes adopten un principio sencillo pero poderoso: poner al cliente en el centro.
Mark Edwards es director global de Marketing de Producto y Marca en Redpin.

