Juan Carlos Maté comparte las claves de los 18 años de trayectoria de Caralin Group

Hoy Caralin Group cumple 18 años. Al escribir estas líneas siento la misma mezcla de orgullo, gratitud y un poco de vértigo que tuve en aquel primer otoño en el que empezamos a caminar. Dieciocho años no son solo una cifra, detrás hay cientos de proyectos, muchas conversaciones, decisiones buenas y otras no tanto, aciertos que nos han acompañado y decepciones que también nos han enseñado. Todo ello forma parte de este camino, del peaje inevitable que paga quien decide emprender y mantenerse fiel a una vocación de servicio.

Quiero empezar por agradecer con el corazón en la mano a quienes ya no están entre nosotros pero que habitan para siempre en mi pensamiento y en el agradecimiento de esta casa. A quienes partieron y cuyo recuerdo nos impulsa a seguir mejorando. Su legado es parte de nuestra memoria y nuestra fuerza.

También a los más de 150 empleados que, a lo largo de estos 18 años cumplidos, pasaron por Caralin Group: mi máximo, inmenso reconocimiento. Hablo de quienes levantaron proyectos desde la trinchera, de quienes atendieron a un cliente a las tres de la mañana, de los que compartieron sus ideas… Sin su esfuerzo, su dedicación y su pasión nada de esto sería posible. Cada uno de vosotros dejó en la empresa una huella que perdura.

A nuestros clientes, tanto los que nos acompañan desde hace años como los que compartieron una parte del trayecto con nosotros: gracias. Ellos nos han descubierto fallos y virtudes, nos han hecho exigentes, nos han obligado a mejorar y a inventar soluciones cuando había que buscarlas. Nos han dado la confianza más valiosa: la de seguir contando con nosotros.

Y en ese proceso seguimos, tras el paso dado en junio con nuestro acuerdo con MultiAnau. Los cambios bien gestionados son oportunidades para crecer y consolidar lo bueno que ya tenemos, y este forma parte de una evolución para mejorar la oferta de servicios y ampliar horizontes, sin perder nuestra identidad. Porque Caralin Group sigue funcionando y dando servicio con la misma profesionalidad y cariño de siempre.

Hablando de este recorrido no puedo dejar de destacar las cosas del día a día que hacen más humano este viaje. Hubo quienes me dieron sin pedir nada a cambio, otros que me defraudaron; tuve alegrías intensas y decepciones que dolieron. No guardo rencor: lo considero parte del aprendizaje. Cada experiencia difícil ha aportado, al final, una nota positiva a estos 18 años. Y lo digo con sinceridad: las pruebas forman carácter y nos hacen mejores profesionales y mejores personas.

Concluyendo con los agradecimientos, reservo los más especiales para mi familia, que ha sido mi refugio y mi motor. Gracias a mi hija Alejandra, por su ternura y por recordarme siempre lo esencial; a mi mujer Inmaculada, por su paciencia, su aplomo y su compañía en los momentos que no fueron fáciles. Y gracias asimismo a Jaime, por sumar cada día y por la felicidad que regala a Alejandra. También a mis amigos peludos, que fueron ‒en sentido literal‒ la mejor terapia: Lua, que me obligó a salir a la calle y no pasarme el día pegado al ordenador, y Gnocchi, el nuevo miembro del hogar que se encarga de que mis vacaciones tengan sentido. Son detalles pequeños, pero que dan lustre a la vida.

Mirando al futuro, siento ilusión por la nueva etapa que estamos diseñando en Caralin Group. Se vislumbran novedades que, estoy seguro, darán respuesta a las necesidades reales de nuestros clientes y consolidarán lo que ya somos: calidad, actitud, responsabilidad, liderazgo e ingenio. Al mismo tiempo, conviene ser realistas, a mis 63 años me apetece empezar a trazar con honestidad el relevo y la caducidad natural de un ciclo personal. No es un adiós, sino una planificación responsable para que lo que hemos construido siga creciendo con fuerza y con criterio.

Hoy celebro con vosotros estos 18 años. Celebro a las personas que nos dieron la mano, a las que permanecen y a las que ya no están. Celebro al equipo que hizo posible cada día y a la familia que sostuvo los miedos y las alegrías. Y celebro la curiosidad por seguir inventando servicios que aporten valor.

Gracias por confiar, por empujar cuando tocaba, por reír y por construir. Sigamos caminando con la serenidad de quien conoce el pasado, la energía de quien trabaja el presente y la prudencia de quien prepara el mañana. Así que ‒hasta entonces‒ nos vemos en el 19º aniversario.

Con gratitud y afecto,

Juan Carlos Maté – Presidente de Caralin Group