Grupo Dalyma ha comenzado desde el pasado mes de febrero a realizar formación en Soporte Vital Básico + desfibrilador externo automático. Esta formación –que salva vidas– conocida como SVB+DEA está reconocida a nivel mundial mediante la AHA (American Heart Association), además cuenta con la acreditación por parte de la administración pública.
El soporte vital básico (SVB) es un protocolo de atención médica indicado ante lesiones que amenazan la vida del accidentado (parada cardiorrespiratoria, asfixia y ahogamientos), aplicado hasta que el paciente reciba atención médica completa. No siempre puede darse la coincidencia de hallarse personal médico capacitado a mano, por lo que las técnicas de reanimación deberían ser una asignatura obligatoria en las escuelas.
Instrucción que salva vidas
Por tanto, no es necesario tener conocimientos previos en primeros auxilios para poder realizar esta formación. A la finalización del mismo, se le tramitará al alumno la documentación pertinente para expedirle su acreditación en uso y manejo del desfibrilador.
El SVB no suele incluir el uso maniobras invasivas y la mayoría de los ciudadanos legos (no profesional de salud) pueden dominar sus fundamentos después de asistir a un curso breve. Por lo general, la Cruz Roja, Protección Civil, socorristas, bomberos o policía son quienes deben ser certificados en el SVB. Pero estos conocimientos son inmensamente útiles para muchas otras profesiones, tales como los empleados de guarderías, profesores y personal de seguridad o incluso azafatas de aerolíneas.
Cómo funciona un desfibrilador
Un desfibrilador no es complicado de manejar. Los maletines desfibriladores actuales tienen todos la secuencia 1-2-3 claramente especificada: 1 = encendido; 2 = seleccionar la dosis de carga; 3 = descarga de dosis seleccionada.
Es útil recordar que el operador maneja la derivación con las paletas inicialmente. Automáticamente se enciende en NO SINCRONIZADO para desfibrilar y en caso de cardioversión eléctrica debe sincronizarse. El dispositivo de sensibilidad permite aumentar o disminuir la amplitud del registro (útil cuando se quiere diferenciar entre una fibrilación ventricular fina y una asistolía).
Hay que ser sensible con la piel del paciente y generoso con el gel. Antes de desfibrilar hay que pedir a los curiosos y demás gente que se aleje del paciente. Es la medida más efectiva para reanimar un paciente en taquicardia ventricular sin pulso o fibrilación ventricular. Úsese sin miedo.
Además, esta formación de Dalyma puede salir a coste cero, gracias a las bonificaciones sobre la formación de la que disponen las empresas. ¡Tú formación puede salvar vidas!
Para cualquier información sobre este curso u otros, recuerda que puedes contactar con ellos a través de la página web www.grupdalyma.es , en el correo info@dalymaformacion.com o en el teléfono 987 031 235.

