Caralin Group identifica el perfil ideal del inversor hotelero y las fórmulas más rentables

Las inversiones en el mercado hotelero en España han visto un aumento del interés en el último ejercicio. Según los datos de la multinacional de consultoría inmobiliaria Colliers, el volumen total en 2024 superó los 3.300 millones de euros en el conjunto de todos los tipos de adquisiciones.

Esta cifra supone un crecimiento del 14%, y demuestra que, pese a la inflación de costes y los retos post-pandemia, la industria sigue siendo atractiva para los inversores que cuentan con visión y estrategia.

En este sentido, el inversor hotelero ideal combina tres atributos clave: capacidad financiera, paciencia estratégica y conocimiento operativo del sector. Las partes que entran en este segmento suelen ser entidades como fondos especializados, family offices con interés en activos patrimoniales de gran envergadura y empresas de gestión hotelera con capacidad de operar o relanzar los propios activos.

Para estos perfiles resulta idóneo un horizonte temporal medio-largo (5-10 años), dado que el retorno depende tanto del reordenamiento operativo como de la revalorización del activo. En paralelo, los inversores privados con experiencia en real estate pueden participar en operaciones de menor escala (como hoteles boutique o de 2-3 estrellas), siempre que cuenten con un equipo de gestión externalizado.

Formas de participación en el negocio hotelero

Las formas de inversión más adecuadas en el contexto de nuestro país, teniendo en cuenta el tipo de activos disponibles, se pueden agrupar en:

  • Compra directa de hoteles operativos: adquisición de hoteles en funcionamiento (idealmente, 3-4 estrellas en ubicaciones consolidadas) que permiten capturar flujos inmediatos y aplicar incrementos de eficiencia.
  • Relanzamiento y reposicionamiento: adquirir activos que ofrecen sub-rendimiento o tienen necesidad de una reforma profunda, para reposicionarlos en categorías superiores, captando un valor adicional con respecto al precio de compra.
  • Terrenos o edificios para reconversión hotelera: una opción más a largo plazo consiste en buscar edificaciones existentes (por ejemplo, oficinas o residencias) para transformarlas en hoteles, especialmente en destinos urbanos donde la demanda de alojamiento sigue firme.
  • Joint venture o contratos de alquiler a largo plazo: son fórmulas en las que el inversor colabora con el operador hotelero, compartiendo riesgos y aportando capital o activo, y concentrándose en la estrategia de negocio.

Oportunidades con la iniciativa de Caralin Group

Desde Caralin Group hemos lanzado una iniciativa de inversión hotelera que busca adquirir hoteles en funcionamiento o analizar acuerdos con propietarios interesados en rentabilizar su activo.

La misma se orienta a hoteles de 3 y 4 estrellas (y activos susceptibles de mejora), con al menos 20 habitaciones, en ubicaciones estratégicas, incluyendo Madrid, Barcelona, Málaga, Alicante, Valencia, Bilbao, Córdoba y otros destinos de interés.

La inversión objetivo alcanza hasta 20 millones de euros por operación, con posibilidad de considerar importes superiores en casos de alto potencial. El proyecto contempla tanto compra directa como alquiler a largo plazo o fórmulas de colaboración, facilitando así la participación de propietarios que buscan optimizar su activo sin necesariamente abandonarlo.

Para los inversores interesados en participar en el sector hotelero, contar con una estrategia profesional y un acompañamiento experto marca la diferencia. En Caralin Group ponemos sobre la mesa una opción concreta para entrar en este segmento, con respaldo institucional y criterios de calidad definidos. Quienes quieran explorar estas oportunidades pueden ponerse en contacto a través del correo administracion@caralingroup.com.