Vettonia también desarrolla su actividad de protección y vigilancia en medios rurales mediante guardas particulares de campo formados especialmente en sus centros académicos.
Los guardas rurales ejercerán funciones de vigilancia y protección de personas y bienes en fincas rústicas, así como en las instalaciones agrícolas, industriales o comerciales que se encuentren en ellas, y, además, las de vigilancia y protección en las fincas de caza en cuanto a los distintos aspectos del régimen cinegético y espacios de pesca fluvial.
Dada la especial característica del bien a proteger es imprescindible la adecuada selección del personal, ya que un guarda de campo sólo realizará un buen trabajo si se siente cómodo al aire libre. No es posible ser un buen guarda rural si no se ama el medio ambiente. «El éxito de Vettonia en el ámbito rural radica en la selección y formación de su personal. Nuestros guardas, inspectores y directivos provienen del medio rural y van a entender sus necesidades perfectamente».
Sus coches están rotulados y equipados, encontrándose adaptados para desarrollar su labor en cualquier tipo de terreno. «No vendemos precio hora, aportamos soluciones de seguridad en el campo, medio este en el que se nos presentan una amplia variedad y tipología de servicios».
Un panorama inquietante
No existen datos oficiales sobre la pérdida de efectivos de Guardias Civiles en las zonas rurales, ya que el Ministerio del Interior solo da cifras agrupadas por provincias o por escala de empleo, por lo que resulta difícil concretar si se refiere a capitales o a pueblos. Hasta el año 2009, cada año entraban alrededor de 5.000 nuevos funcionarios entre Policía Nacional y Guardia Civil. La crisis, sin embargo, provocó que a partir de 2010, apenas se cubran 200 plazas (lo que supone solo renovar al 10% de los agentes que se van jubilando).
En el caso de la benemérita, la mayoría de puestos que durante este tiempo se han quedado vacantes han sido los que se dedicaban a controlar el ámbito rural, que por otra parte es la competencia principal del instituto armado pero la que menos demanda tiene entre los jóvenes guardias salidos de la academia que prefieren las ciudades. En paralelo al descenso de miembros del instituto armado, las diferentes escalas profesionales han incrementado considerablemente su edad media. En concreto, si un guardia de base tenía 37,9 años de media en 2011, ahora tiene 42; en el caso de los suboficiales y jefes ocurre algo similar.
Y para rematar la foto del campo, el incremento de robos en el campo está siendo generalizado. Sólo en la provincia de Valencia, con 2.088 robos, fue en 2016 la provincia de España con más robos en el campo, un 14% del total, duplicando a la siguiente provincia, Almería, que contabilizó 1.014. Así se desprende de los datos facilitados por el Ministerio del Interior, que también cifra en más de ocho robos al día los que sufrió el campo de la Comunitat Valenciana a lo largo del pasado año, llegando a un total de 3.013 en las tres provincias, lo que supone un aumento del 12% respecto a 2015.
Con oficinas en Talavera de la Reina, Toledo y Ciudad Real (además de Ibiza y Madrid), fincas, cotos de caza y explotaciones agrarias y ganaderas están más seguras y en buenas manos con Vettonia Seguridad. Se puede solicitar más información llamando al 902 090 218 o escribiendo a info@vettoniaseguridad.com.

