El pasado 22 de abril, el ciclo de conferencias ‘Lunes de Actualidad’, organizado por el Colegio Notarial de Madrid, abordó de forma «adelantada» uno de los temas candentes del momento en nuestro país: la transición energética. Bajo el título de España, en la encrucijada nuclear, la sesión reunió en las instalaciones del ente a figuras destacadas del ámbito energético y económico para reflexionar sobre el panorama presente, los retos estructurales que afronta España para garantizar una transición energética ordenada, segura y asequible, así como las consecuencias del apagón nuclear en el contexto internacional.
Así, la mesa de debate contó con la participación de Claudio Aranzadi, ex ministro de Industria y Energía; Jorge Sanz, asesor en Nera y ex director general de Política Energética y Minas; Luis Enrique Herranz, investigador del CIEMAT; y Óscar Barrero, socio responsable de Energía en PwC España.
Y uno de los ejes centrales del evento fue la anunciada desconexión progresiva de las centrales nucleares en España, prevista para culminar en 2035. Aranzadi alertó de que dicha estrategia podría generar una tensión añadida al sistema eléctrico, al coincidir en el tiempo con una electrificación creciente de la economía y una posible desaceleración en el despliegue de renovables y almacenamiento.
Señalando que, en otros países europeos, como Francia, Suecia o incluso Alemania, el enfoque hacia la energía nuclear está virando hacia su mantenimiento o reactivación parcial, en respuesta a las exigencias de descarbonización y autonomía energética.

Planificación energética realista y flexible
Por su parte, Barrero situó el debate en una dimensión internacional, subrayando cómo el impacto de la guerra de Ucrania ha reconfigurado las prioridades energéticas de Europa. La necesidad de reducir la dependencia del gas ruso ha llevado a una reconsideración del papel de las fuentes despachables ‒como la nuclear‒ para garantizar estabilidad en la red eléctrica.
En su intervención, recalcó que el coste de la energía se ha convertido en un factor crucial para la competitividad de las economías, y que decisiones estratégicas como el apagón nuclear deben evaluarse desde una perspectiva técnico-económica, no ideológica.
Desde el ámbito científico, Herranz ofreció una mirada técnica sobre el papel de la energía nuclear en la transición energética. Recalcó que, a día de hoy, no existe una solución de almacenamiento masivo y económico que pueda sustituir con fiabilidad la potencia firme que aporta la nuclear. Abogó por una evaluación rigurosa de la viabilidad de los objetivos a 2030 y 2050, y por mantener todas las opciones tecnológicas abiertas, incluido el desarrollo de nuevos reactores modulares o de fusión a largo plazo .
Sanz, por su parte, hizo hincapié en la necesidad de una planificación energética basada en datos, escenarios realistas y mecanismos de mercado que incentiven la inversión en capacidad firme y renovable. Mostró preocupación por los posibles cuellos de botella regulatorios y de red, y recordó que los planes deben ser revisables y adaptables a la evolución de los mercados, la tecnología y la demanda.
La grabación de la sesión se puede ver íntegramente en el canal de YouTube del Colegio Notarial de Madrid.

