Vettonia recomienda cómo prevenir el aumento de los hurtos en los comercios durante la temporada de verano

Con la llegada del periodo estival y el consiguiente incremento de visitantes, los establecimientos del ámbito del retail en España se enfrentan cada año a un reto creciente: el aumento de los hurtos. Grupo Vettonia, especialista en soluciones de seguridad, ha recopilado las últimas cifras y patrones de sustracción durante los meses de verano, y advierte de la profesionalización de estos delitos.

Así, durante los meses de julio y agosto de 2024, el Ministerio del Interior contabilizó más de 170.000 hurtos en comercios de toda nuestra geografía, lo que equivale al 26,2% del total de sustracciones registradas a lo largo del año.

Aunque esta cifra supone un ligero descenso del 3,5% respecto al mismo periodo de 2023, las pérdidas económicas continúan siendo muy relevantes. De hecho, el Barómetro del Hurto en la Distribución Comercial (de Checkpoint Systems, AECOC y NIQ) estima que estos incidentes provocaron un agujero de alrededor de 483 millones de euros, lo que representa el 0,74 % de la facturación total del canal minorista y ejemplifica el problema de la “pérdida desconocida”, es decir, mercancías que nunca llegan a reflejarse como robadas en los registros oficiales.

Productos más sustraídos

Grupo Vettonia recoge el patrón claro en las sustracciones veraniegas, coincidente con la demanda del consumidor pero que varía por la zona geográfica:

  • Norte: bebidas alcohólicas, marisco y embutidos.
  • Interior: antimosquitos, aceites de cocina y bebidas.
  • Sur: cremas solares, bebidas alcohólicas y aceites.
  • Levante y archipiélagos: gafas de sol, preservativos y cremas solares.

Delito organizado: un nuevo desafío

Lejos de tratarse de pequeños robos oportunistas, el 55% de los hurtos estivales son obra de redes organizadas, y dos de cada tres infractores son reincidentes (más de tres sustracciones al año). Grupo Vettonia subraya que este fenómeno exige una respuesta profesionalizada por parte de los comercios.

En este sentido, para mitigar el riesgo y proteger los negocios, los expertos de la empresa proponen combinar medidas tecnológicas y operativas:

  • Videovigilancia inteligente. Cámaras con análisis de comportamiento, visión nocturna y almacenamiento seguro en la nube, enfocadas en accesos, cajas y escaparates.
  • Alarmas con supervisión 24/7. Sistemas conectados a centros de control que automatizan la detección y notificación inmediata de intrusiones.
  • Etiquetado RFID y dispositivos antihurto. Especialmente efectivos en artículos de alto valor (bebidas, cosmética, complementos), permiten controlar el stock en tiempo real y disparar alertas ante movimientos no autorizados.
  • Formación continua del personal. Empleados entrenados en protocolos de seguridad y reconocimiento de conductas sospechosas son la primera línea de defensa.
  • Iluminación estratégica. Un local bien alumbrado, tanto en el interior como en escaparates y exteriores, dificulta las acciones encubiertas.
  • Colaboración con las fuerzas de seguridad. Coordinación con la policía local para reforzar patrullas en periodos de mayor afluencia o eventos especiales.

A la vista de los datos, resulta preocupante cómo los hurtos de verano han abandonado el carácter esporádico para convertirse en actividades sistemáticas de bandas organizadas. Algo que hace cada vez más imprescindible que los comerciantes inviertan en sistemas adecuados; no sólo para evitar pérdidas económicas, sino también para garantizar la seguridad y la confianza de sus clientes.

Más información: Grupo Vettonia.