La Txitxarrería te invita a maridar tus cenas con Bollinger

A finales de junio el restaurante La Txitxarrería organiza una serie de cenas maridaje con champagne Bollinger, y para abrir boca vamos a conocer un poco más de esta marca clásica creada en 1829 en Aÿ (cerca de Reims) y que sigue en manos de la familia.

Una de las marcas de champán con más glamour (perdón, entonces habría que escribir champagne) es Bollinger. Quizá por eso se la ha apropiado James Bond que inevitablemente la utiliza como arma de seducción desde los tiempos de Roger Moore y que ha llegado hasta Daniel Craig pasando por Pierce Brosnan y así por lo menos en quince películas de la saga.

A falta de 12 años de cumplir sus dos siglos de historia, el personal lleva desde 1821 descorchando botellas del cariñosamente conocido como “Bolly”. Fundada por Hennequin de Villermont, Paul Renaudin y Jacques Bollinger, la casa continúa siendo propiedad de la familia Bollinger. Actualmente produce varios vinos bajo el nombre Bollinger: el non-millessimé Special Cuvée y los millessimé Grande Année, R.D. y Vieilles Vignes Françaises, este último con una producción extraordinariamente limitada.

Sin embargo, se puede rastrear la actividad vitivinícola de sus fundadores unos siglos más atrás, hasta 1585, cuando los Hennequin adquirían la propiedad de unas tierras en Cramant. Por su parte, los Villermont ya elaboraban vino a granel a mediados del s. XVIII. Su caserón en el número 16 de la calle Jules Lobet de Aÿ se convirtió en la sede central de Bollinger durante un tiempo. De la tercera familia en esta historia, la de los Bollinger, se sabe que llegan a la Champaña francesa en 1822 procedente de la alemana Wurtemberg. Un joven de 19 años, llamado Jacques Joseph Placide Bollinger, comenzó a trabajar en la casa de champán Muller Ruinart, que ya no existe. Otros ciudadanos alemanes vinieron también a hacer fortuna y dieron nombre a conocidas marcas, como Johann-Joseph Krug y Charles Heidsiecks.

La marca originalmente se llamó Renaudin Bollinger porque, según la tradición de la familia Villermont, los socios acordaron que su nombre no se utilizaría en las etiquetas. Paul Levieux Renaudin fue el cuarto socio, y a pesar de morir sin herederos, la marca no fue exclusivamente Bollinger hasta la década de 1960. Y eso que desde el principio, Jacques Bollinger se casó con Charlotte de Villermont, con lo que la bodega ha sido gestionada por la familia Bollinger desde entonces.

La pareja tuvo una hija, Marie, quién a su vez tuvo dos hijos, Joseph y Georges. Ellos se hicieron cargo de la compañía en 1885 y comenzaron a ampliar el patrimonio familiar mediante la compra de viñedos en los pueblos cercanos. Un año antes se había convertido en proveedor oficial de la corte británica, recibiendo una Cédula Real de la reina Victoria.

La siguiente generación llegó en 1918 en plena I Guerra Mundial, cuando Jacques Bollinger, hijo de Georges, se hizo cargo de la empresa. Jacques se casó con Emily Law de Lauriston Bourbers, conocida como “Lilly”. Jacques amplió las instalaciones mediante la construcción de nuevas bodegas, la compra de los viñedos Tauxières y la adquisición de los activos de otra marca de champán, en el Boulevard du Marechal de Lattire de Tassigny, donde se encuentra actualmente la sede oficial de Bollinger.

Cuando Jacques Bollinger murió en 1941, su viuda se hizo cargo del negocio. Siguió ampliando la producción mediante la compra de más viñedos, aunque es más conocida por viajar por el mundo para promover la marca, dejando varias citas notables, como la dice que “lo bebo cuando estoy feliz y cuando estoy triste. A veces lo bebo cuando estoy sola. Cuando estoy acompañada lo considero obligatorio. Como con él si no tengo hambre y lo bebo cuando sí la tengo. En cualquier otro caso no lo bebo, a menos que tenga sed”. La señora Lilly dirigió Bollinger hasta 1971, cuando sus sobrinos Claude d’Hautefeuille y Christian Bizot le sucedieron.

la txixtarreria BollingerÉstos dieron un nuevo impulso de modernidad y siguieron comprando viñedos por la zona, consolidando la marca a nivel internacional. Después de Claude, su primo Christian Bizot se hizo cargo de la casa Bollinger. Se cuenta que fue por esas fechas de 1978, que en una cena coincidió con el productor Albert “Cubby” Broccoli y de alguna manera nació una relación basada en un apretón de manos que de alguna manera ha perseverado hasta nuestros días. Desde entonces, la distribución mundial de Bollinger no ha hecho más que ensancharse con decenas de ediciones limitadas y exclusivas. Hasta hay un museo específico en Suecia.

Desde 1994, Ghislain de Mongolfier ha dirigido Bollinger. Bisnieto del fundador, Mongolfier también ha sido presidente de la Asociation Champenoise Viticole desde 2004. La marca Bollinger pertenece a la empresa Société Jacques Bollinger, a quién pertenece también Ayala Champagne, Maison Chanson en Borgoña, Langlois-Chateau en el valle del Loira y Delamain en Cognac, todas ellas en Francia. En Australia, la Société Jacques Bollinger ha invertido en la Bodega Tapanappa en la región de Wrattonbully.


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