Desde sus inicios, allá por 1992, La Txitxarrería propone acercar el ambiente de las sidrerías del País Vasco a la Comunidad de Madrid; cuidando hasta el más mínimo detalle, gracias a un esmerado servicio y una delicada atención por las materias primas con el único afán de «hacer disfrutar a sus comensales».
La Txitxarrería reproduce el ambiente acogedor y desenfadado que se respira en las sidrerías típicas del Norte de España, y lo consigue trasladar a Pozuelo con un espacio dedicado a la restauración del cuerpo y el alma, situado en la calle Francia número 6.
Su carta, basada sobre todo en una parrilla que hace tanto del chicharro como de la carne roja sus productos estrella, satisface a los amantes del buen comer. Los productos ibéricos, como el jamón o el lomo de bellota, son de producción propia con cochinos criados por ellos mismos en las Dehesas de Huelva a base de bellotas y pastos naturales. Todo acompañado con una amplia carta de vinos y, por supuesto, con la mejor sidra natural de origen vasco ofrecida en un escanciador individual para servirse al gusto. El precio medio por persona está en unos 36€, y se dispone de diversos menús de degustación a cual más completo en una escala que va de 32, 36, 40 y 46 euros.
La premisa de La Txitxarreria es que el comer tiene que ser un placer y por ello seleccionan los mejores productos y cuidan hasta el último detalle en la atención. La temporada de ‘txotz’ comienza en enero y se prolonga hasta mediados de mayo. La palabra en vasco significa palillo y hace referencia al palote que se usa para abrir y cerrar el agujero hecho en el barril (a veces tan inmensos que caben 500 litros) y hace de espicha. Se necesita fuerza y maña para manejarlo y lograr la mínima pérdida del preciado zumo de manzana fermentado.

Las ‘sagardotegiak’ son como se conocen a estas bodegas, ya que más bien que la sidra vaya al comedor, es el comedor el que se traslada a la bodega. Cuando se oye el grito de txotz!, una cola de animados catadores vaso en mano pasan por delante del nuevo chorro llenando su vaso con el mínimo desperdicio. En algunos locales, solo pagas el precio del vaso, y luego ya es “barra libre”.
Hay que imaginarse un viejo mercado donde cada bodeguero llevaba su mercancía de gigantescas ‘kupelas’ en carromatos y daba a probar para que el personal se decantase por la más sabrosa. Algunos, con el ánimo de influir en el comprador, también prendían fogatas para hacer alguna tortilla de bacalao o asar un chuletón in situ. La cata siempre se hacía de pie, porque según los expertos se catan mejor los aromas, pero también porque si te excedes con la bebida te das cuenta antes. La sidra que aún queda en las kupelas se embotella para poder seguir degustándola el resto del año.
¿De verdad que no te está apeteciendo pasarte por La Txitxarrería en temporada del txotz a probar nuestra sidra natural guipuzcoana Mina Astigarraga? Consulta ésta y otras delicias en su web, y haz la correspondiente reserva en el teléfono 913 529 994 o a través del correo pilar@latxitxarreria.com.

