«El peligro del estrés para la salud bucodental», Cristina Moreno #frentealespejo

Cristina Moreno #frentealespejo

El estrés laboral es una realidad común en la sociedad moderna y puede tener efectos negativos en diversos aspectos de la salud, incluida la salud bucodental. Hay estudios científicos que respaldan la relación entre este y los problemas dentales, y resaltan la importancia de abordar estos factores de riesgo para mantener una buena salud bucodental.

Comencemos por describir el estrés laboral. Se trata de una respuesta fisiológica y psicológica a las demandas y presiones del entorno laboral. Numerosas investigaciones han demostrado que el estrés crónico puede tener un impacto significativo en la salud general de una persona. En particular, la bucodental puede verse negativamente afectada, debido a una combinación de factores como las hormonas, las comidas fuera de casa, la falta de higiene oral y una mala dieta.

En cuanto a la acción de las primeras, la tensión laboral desencadena la liberación de hormonas del estrés, como son el cortisol y la adrenalina. Estas pueden tener efectos adversos en nuestra boca, porque pueden aumentar la inflamación de las encías, disminuir la respuesta inmunológica y reducir la producción de saliva. Lo que contribuye a un mayor riesgo de enfermedades periodontales y caries dentales. Un estudio realizado por Martínez Sahuquillo (Universidad de Barcelona 2017) encontró una asociación significativa entre los niveles elevados de cortisol y el aumento de la prevalencia de enfermedades periodontales en individuos expuestos a un alto estrés laboral.

Por lo que respecta a las comidas fuera de casa, la ansiedad laboral a menudo conduce a una mayor dependencia de ellas. En estas circunstancias es común elegir alimentos procesados y ricos en azúcares y grasas saturadas. Esta nutrición es poco saludable y puede tener un impacto negativo en la salud bucodental, al aumentar la formación de placa, acidificar el PH oral y promover la caries dental. Un estudio realizado por Muñoz González (Universidad Complutense de Madrid, 2019) encontró una asociación entre el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados y un mayor riesgo de caries dental en adultos.

«La salud bucodental puede verse negativamente afectada por la acción de las hormonas, las comidas fuera de casa, la falta de higiene oral y una mala dieta».

Y en lo referente a la falta de higiene oral, es evidente que se trata de un factor muy importante, porque esa ausencia indica una carencia de cuidado adecuado de la boca. Como podría ser el consumo continuado de alimentos sin el cepillado correspondiente y el uso regular de hilo interdental.

Los estudios anteriores encontraron que los individuos expuestos a altos niveles de estrés laboral tenían una mayor incidencia de enfermedad de las encías, como la gingivitis, en comparación con aquellos con niveles de estrés más bajos. La falta de higiene oral adecuada potencia esas enfermedades porque puede contribuir a la acumulación de placa bacteriana, mal aliento y la formación de sarro, lo que puede afectar negativamente a la salud de los dientes y las encías.

¿Cuáles son entonces los efectos provocados en la boca, la lengua y los dientes? La ansiedad, fatiga o tensión laboral crónica puede manifestarse en síntomas físicos en la cavidad bucal. Hay varios ejemplos como el caso del bruxismo, que es el rechinar o apretar los dientes de forma involuntaria. El bruxismo crónico puede desgastar el esmalte dental, causar sensibilidad dental y provocar problemas en las articulaciones temporomandibulares (ATM). Un estudio publicado en el Journal of Oral Rehabilitation por Manfredini (2019) encontró una asociación significativa entre el estrés laboral y el bruxismo en adultos.

«Es importante responsabilizarse de forma individual, y mantener una buena higiene bucal, con el cepillado regular, el uso de hilo dental y las visitas periódicas al dentista».

Aunque puede afectar a la salud de la lengua. El síndrome de lengua ardiente, caracterizado por una sensación de quemazón o dolor en la lengua, ha sido asociado con altos niveles de estrés.

Entonces, ¿qué podemos hacer para que una vida laboral estresante no afecte a nuestra salud bucodental? Habría que abordar los factores de riesgo asociados. Además de implementar estrategias para gestionar el estrés en el entorno laboral, como programas de bienestar y apoyo emocional promovidos por las empresas, se debe fomentar una buena higiene oral mediante la educación y la promoción de prácticas de cuidado bucal adecuadas, como cepillado regular, uso de hilo dental y visitas periódicas al dentista. Es importante responsabilizarse de forma individual y divulgar ese aprendizaje.

Y no debemos olvidar la alimentación, ya que es fundamental adoptar una dieta equilibrada y saludable, evitando el consumo excesivo de alimentos procesados y azucarados.


La doctora Cristina Moreno es odontóloga especializada en el tratamiento del dolor y directora del Centro Odontológico Doctora Moreno.