Caralin Group explica cómo el ‘facility management’ ayuda a controlar el consumo energético en las empresas

Todo apunta a un invierno caro y tenso para el gas en Europa: reservas muy por debajo de lo habitual, una creciente dependencia del GNL y una Comisión Europea que ya pide moderar el consumo, también de electricidad. Para las empresas, el gasto energético es una de las partidas que más pueden desviar los presupuestos de 2027, y el último trimestre es el momento de actuar pensando en el ahorro.

En este sentido, una medida lógica pasa por una gestión más eficiente de las instalaciones, aspecto en que el facility management ofrece un enfoque coordinado al integrar mantenimiento, control de consumos y optimización de recursos.

Así, el primer paso es analizar los datos disponibles para identificar dónde se concentra el gasto energético. Comparar facturas, revisar los históricos de consumo y detectar variaciones entre periodos facilita la localización de posibles ineficiencias.

Conviene también comprobar que los horarios de funcionamiento de las instalaciones se ajustan a la actividad real de la empresa. La climatización, la iluminación y otros equipos suelen permanecer encendidos más tiempo del necesario, sobre todo en espacios con ocupación variable o fuera de la jornada habitual.

Esta revisión permite fijar prioridades y definir medidas adaptadas a las necesidades de las instalaciones de una empresa sin que eso implique necesariamente grandes inversiones.

El mantenimiento como palanca de ahorro

El estado de un edificio influye directamente en su consumo energético. Unos filtros sucios en los sistemas de climatización, unos equipos mal regulados o unas instalaciones con fallos de funcionamiento pueden consumir más energía de la necesaria para prestar el mismo servicio.

Un plan de mantenimiento preventivo ayuda a detectar estas situaciones, corregir desviaciones y mantener los equipos en condiciones óptimas. Además, permite programar las intervenciones con antelación y reducir el riesgo de averías que afecten a la actividad de la empresa.

Desde el facility management, el mantenimiento deja de ser una mera respuesta ante incidencias y se convierte también en una herramienta de eficiencia operativa.

Iluminación, climatización y control de horarios

La revisión de la iluminación y de los sistemas de climatización abre nuevas oportunidades de mejora. Ajustar las temperaturas de consigna, aprovechar la luz natural, instalar controles automáticos cuando resulten rentables y adaptar los horarios a la ocupación real son medidas que pueden contribuir a reducir el consumo.

Su eficacia dependerá de las características del edificio, de los equipos instalados y de los hábitos de uso. Por ello, es importante evaluar cada actuación antes de extenderla al conjunto de las instalaciones.

Medir los resultados para planificar 2027

Por último, y para que el ahorro sea sostenible, es necesario comprobar el efecto de las medidas adoptadas. Realizar un seguimiento periódico del consumo, del coste energético por metro cuadrado y de las desviaciones respecto al presupuesto permite evaluar la evolución y detectar nuevas oportunidades de mejora.

Como achiever, Caralin Group entiende el facility management como una herramienta para coordinar servicios, optimizar el funcionamiento de las instalaciones y mejorar el control de los costes operativos. Para solicitar más información y valorar las alternativas disponibles basta con escribir a la dirección de correo administracion@caralingroup.com.