La presentación del libro La Sanidad en la encrucijada post-Covid, de la catedrática de Economía Aplicada Rosa Urbanos, el catedrático emérito de Economía y Empresa Vicente Ortún y el doctor en Economía Ricard Meneu, sirve para poner en evidencia las carencias de nuestra sanidad pública. El libro del Cercle de Salut aboga por un mayor control, transparencia, y gobernanza son los aspectos críticos en un sistema que debe mover su eje del centro hospitalario hacia la asistencia primaria y la salud pública, ambas renovadas y adaptadas a la actual realidad.
La Sanidad en la encrucijada post-Covid (Profit Editorial. 2023) tiene como objetivo dar a conocer a fondo los aspectos de mejora en financiación, organización y gestión de una Sanidad que, en el mundo desarrollado, se encuentra claramente en una encrucijada pospandemia.
Tres expertos en Sanidad
El libro es un trabajo conjunto de tres expertos: Rosa Urbanos, catedrática de Economía Aplicada en la Universidad Complutense de Madrid; Vicente Ortún, catedrático emérito de Economía y Empresa de la Universitat Pompeu Fabra; y Ricard Meneu, médico y doctor en economía. Los tres autores han presentado la obra a la prensa en la sala Perez Galdós del Ateneo de Madrid.
En su presentación, Urbanos, Ortún y Meneu han destacado que con la Covid «hemos redescubierto hasta qué punto la economía depende de la Sanidad». Dentro de la gravedad, «la pandemia ha supuesto una insólita flexibilidad en la gestión», innovaciones organizativas en los centros y una inusual cooperación entre especialidades médicas. Un escenario «donde se ha visualizado la excelente capacitación de los profesionales sanitarios».
Los autores han explicado que en los últimos años también se han agudizado algunos problemas clásicos de nuestro sistema de salud, carencias estructurales y que vienen de lejos, como son. Entre otros, «el excesivo centrismo hospitalario, una atención primaria anquilosada y necesitada (entre otras cosas) de mayor capacidad de resolución, y una salud pública prácticamente ignorada».
El verdadero propósito de cambio
Algo que mantiene marginado el abordaje poblacional de los problemas de salud y tiende a profundizar en la hipermedicalización. Los autores han coincidido en que «pasada la pandemia estamos en una encrucijada donde nos encontramos con un buen Sistema Nacional de Salud que cada vez tiene un peor pronóstico».
Con el fin de mejorar este pronóstico de nuestro Sistema Nacional de Salud, y con el fin de llegar a alcanzar la normalidad, el libro dibuja en cada uno de sus seis capítulos –a partir de las mejores pruebas y prácticas disponibles– las políticas graduales que deben consolidar nuestro estado del bienestar; evitando la reciente deriva hacia el sistema benéfico-privado del que provenimos.

Así, los autores fundamentan académicamente aspectos críticos del sistema como el rediseño institucional en las dimensiones de gobernanza, financiación, planificación, compra y gestión de la utilización, cartera de servicios, orientación hacia la atención primaria y competencia por comparación en calidad y resultados, recursos humanos, y atención a la ciudadanía.
Hacia un modelo de gestión pensado en el paciente
Según Urbanos, Ortún y Meneu, hay que aportar valor real al sistema sanitario «y un propósito de cambio en que la Sanidad siga siendo un elemento clave de reequilibrio y cohesión. Al actuar como reductora de la pobreza e impulsora del bienestar social, evitando así riesgos como una posible latinoamericanización –esto es, un primer nivel de atención público para los pobres y para los riesgos catastróficos, con una gran zona intermedia de servicios sanitarios masivamente provistos por el sector privado, con financiación también privada– de la Sanidad».
En la presentación madrileña del libro, los expertos también han explicado que «el usuario o paciente debe tener la percepción de que está recibiendo el tratamiento que le toca y allí donde toca, ya que no puede entender la fragmentación a la hora de ser atendido». Por eso «hay que pasar de un modelo a menudo demasiado pensado en el profesional a otro pensado verdaderamente en el paciente». Y teniendo siempre presente la equidad, entendida como garantía de un servicio de calidad, independientemente de donde el usuario o paciente deba recibir el tratamiento.
Para alcanzar este reto, los autores del libro proponen una serie de «reformas en profundidad. Moviendo el eje del centro hospitalario a la asistencia primaria, que debe ser la piedra angular, y a la salud pública. Ambas renovadas y adaptadas a la realidad actual». Para llegar a este punto según Rosa Urbanos, Vicente Ortún y Ricard Meneu es necesaria «una mejor gestión» y resulta «imprescindible fomentar la autonomía responsable en la gestión de los centros», para que la toma de decisiones esté orientada hacia la eficacia de la gestión y no de acuerdo con las preferencias y conveniencias partidistas.
Transparencia, gobernanza y una entidad externa de control
En la parte final de la rueda de prensa, los autores del libro han presentado otras carencias de la Sanidad española. Se han referido a los problemas de gobernanza; la ausencia de criterios transparentes y aplicados de manera sistemática al proceso de incorporación de las prestaciones en la financiación pública y de fijación de precios; la fragilidad de los mecanismos de cohesión; la escasa coordinación entre niveles asistenciales; la resistencia a que una evaluación rigurosa guíe el diseño de las políticas, o, por último, las dificultades para gestionar óptimamente los recursos económicos y humanos.

«Todo ello en un entorno en el que prevalecen herramientas de gestión y sistemas de incentivos más propios de la burocracia administrativa que de unos servicios públicos que necesitan poder adaptarse a unas circunstancias cambiantes de forma rápida y ágil», han destacado.
Para hacerle frente, los autores defienden «los ejes de un control efectivo que pueda traducirse en una identificación y orientación hacia las mejores prácticas». Algo que pasa por una generalización de las evaluaciones con publicidad y transparencia de datos y donde se produzca una verdadera rendición de cuentas, «para poder dejar de premiar, por ejemplo, a los centros y a los gestores que gastan más y peor»; e instaurando gradualmente una «competencia por comparación en calidad y resultados que, más allá de la monitorización, tenga consecuencias».
En relación con el control, los autores comentan que se podrían «adaptar modelos de entes autónomos de control que están funcionando en otros países y que serían los encargados de evaluar los resultados en la gestión».
Se puede empezar a leer el libro, antes de decidir si se compra, pinchando este enlace de la editorial.

