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«Educación para construir un mundo mejor», Belén Arcones #frentealespejo

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Mandela decía que la educación es la herramienta más poderosa que tiene el hombre para cambiar el mundo. Ojalá la educación agriete ese techo de cristal y sea el mazo que lo rompa. Ojalá nos dé alas para volar y despegar de ese suelo pegajoso.

Este es solo un extracto del discurso que pronuncié hace unos meses, en el acto de graduación de IMF Business School curso 2018/19, ante un auditorio lleno de familiares, de amigos, de profesores… y de futuro. Cientos de alumnos y alumnas terminaban su formación en nuestra escuela.

Una casa por la que ya han pasado más de 120.000 profesionales de 75 países diferentes; hombres y mujeres de cualquier edad que se han convertido así en agentes del cambio, formados y concienciados con hacer de éste un mundo mejor, más igualitario y más diverso.

Un terreno en el que no hemos avanzado tanto como nos gustaría. Muestra de ello es que la Ley de Igualdad aprobada en 2007, en su artículo 75, señala que las empresas que no presenten cuentas abreviadas deberían llegar a una cifra “equilibrada” entre hombres y mujeres en un plazo de ocho años. Es decir, ni por encima del 60% ni por debajo del 40% para cada sexo. Sin embargo, el incumplimiento del mismo no acarrea sanciones.

«En igualdad hemos avanzado, aunque no tanto como nos gustaría»

Para algunos, pueden ser alicientes de que lo estamos haciendo bien cifras como que la brecha salarial de género en España es de las menores dentro de los países de nuestro entorno. Un 11,5% frente a la media de la OCDE, del 13,8%, y de la UE, del 18,1%, (según los propios datos de la OCDE). O que el porcentaje de puestos directivos ocupados por mujeres en España ha aumentado unos cuatro puntos en los últimos cinco años, según el informe Women in Business, de Grant Thornton.

En mi opinión son muestras para saber que vamos por el buen camino, pero que aún queda un largo trecho por recorrer.

Porque haber avanzado no es suficiente. Detrás de estas mismas cifras se diluye otra realidad, y es que en nuestro país una mujer gana un 12,7% menos por hora que un hombre, según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA). Y tan solo 3 de cada 10 puestos directivos están ocupados por mujeres, según Grant Thornton.

Desde IMF Business School, una institución académica en la que el 43% de los directivos y el 63% de los trabajadores son mujeres, somos realmente conscientes de que la importancia de la formación y la educación para alcanzar una sociedad y unas empresas realmente igualitarias.

«Las escuelas de negocios forman personas que crearán un mundo mejor»

Las instituciones educativas tenemos una enorme responsabilidad en este sentido, contribuyendo y favoreciendo el desarrollo de estas políticas. Y en especial las escuelas de negocios, como la que dirijo. No solo poniéndolas en marcha en nuestras propias plantillas, sino formando a directivas y directivos del futuro conscientes con este tema.

Siempre hemos pensado que la educación va mucho más allá de compartir contenidos teóricos y prácticos. También se trata de inculcar determinados principios para formar a personas. Personas que ejercen cargos directivos, que gestionan equipos y que deben trabajar por construir un mundo mejor. Más igualitario. Más diverso.


Belén Arcones, directora general de IMF Business School.