«Mejorar la experiencia de nuestros empleados, tras la Covid-19», Miriam Martín #frentealespejo

Miriam Martín #frentealespejo

Los efectos de la pandemia se han dejado notar a nivel global. Y el ámbito laboral no ha sido ajeno a ellos. La prolongación de la crisis sanitaria y del teletrabajo, la gestión de la conciliación o la incertidumbre sobre el regreso a la oficina son situaciones que han afectado a la experiencia del empleado durante el último año y medio.

Esta experiencia hace referencia a los elementos que influyen en la relación entre el trabajador y la empresa, y van más allá del salario. Contempla factores que cobran una importancia creciente, como son las emociones que generan las relaciones sociales dentro del ámbito laboral, el plan de carrera que propone la compañía o la gestión de la conciliación.

Para el 77% de los trabajadores españoles la tendencia de este concepto es importante o muy importante, según un estudio de Deloitte University Press. Puesto que esto se traduce en una mejora del bienestar laboral, y por lo tanto, también de su calidad de vida profesional y personal.

No hay duda de que estos componentes, que intervienen en la experiencia del empleado y en su bienestar, se han visto trastocados últimamente, en especial por la generalización y prolongación de un teletrabajo. Implantado como respuesta a la crisis sanitaria, en la mayoría de los casos, se ha aplicado de manera espontánea.

«La experiencia del empleado contempla aquellos elementos que influyen en su relación con la empresa, y van más allá del salario»

Ante esta realidad, las relaciones sociales se han visto perjudicadas. Hasta el punto de que la mitad de las personas que teletrabajan las echan de menos. No coincidir en el mismo espacio provoca que no se generen conversaciones espontáneas, que permiten conocerse fuera del entorno laboral y afianzan el sentimiento de pertenencia al grupo.

Propiciar este tipo de charlas, ha de contemplarse de manera estratégica, tanto si se sigue trabajando a distancia como de manera presencial, con la finalidad de afianzar las relaciones entre compañeros. Un momento idóneo para estas situaciones suele darse en los descansos laborales, como es la pausa del café o durante la comida; prestaciones como el uso de la tarjeta restaurante facilitarán su desarrollo.

La situación vivida también ha puesto de manifiesto las carencias sobre algunas competencias digitales de los equipos, llegando a generar cierta frustración entre quienes las han padecido. Y ha puesto de manifiesto que hay que prestar especial atención a las necesidades internas.

Facilitar la adquisición de nuevos conocimientos entre los profesionales supone invertir en el futuro de la empresa, apostando por el talento propio y mostrando interés por el plan de carrera de la plantilla. Poner a disposición del empleado un catálogo de cursos que responda a sus intereses, aumenta la satisfacción; lo cual influye en su experiencia como empleado, puesto que se siente tenido en cuenta.

«Ya sea en un momento de crisis o en una situación normalizada, es clave plantearse la experiencia del empleado desde la transversalidad y la escucha activa»

Es sabido que la hiperconectividad derivada del teletrabajo y digitalización ha dificultado la conciliación entre vida laboral y personal. Este ha sido uno de los mayores desafíos a los que han tenido que enfrentarse los trabajadores en los últimos meses; en especial quienes son madres o padres, o tienen personas dependientes a su cargo.

Una sobrecarga que ha influido negativamente en su experiencia como empleados, pero que las compañías podemos ayudar a solucionar. Poner a su disposición servicios como el “cheque guardería”, que facilita la elección de centros escolares para los hijos menores de tres años, en base a las necesidades y preferencias familiares, supone una alternativa eficaz para contribuir a mejorar la conciliación.

En definitiva, ya sea en un momento de crisis o en una situación más normalizada, es importante plantearse la experiencia del empleado desde la transversalidad y la escucha activa. Para ello, las organizaciones debemos partir de una visión global de la carrera del profesional, y dar pie a conocer sus necesidades. Para, de ese modo, poder darles respuesta como parte de una estrategia de productividad y de fidelización del talento interno.


Miriam Martín es directora de Marketing de Sodexo Beneficios e Incentivos.