«Los líderes de hoy están hechos de otra pasta», María Ángeles Aguilar #frentealespejo

María Ángeles Aguilar #frentealespejo

¿Alguna vez habéis visto una película que hace que vuestra cabeza sea un remix de emociones, risas y pensamientos críticos, hasta llegar al punto de hacer una buena reflexión tras acabar de verla? A mí me pasó al ver la película más galardonada en los Premios Goya de 2022: El Buen Patrón. Dirigida por el cineasta Fernando León de Aranoa y protagonizada por Javier Bardem, fue seleccionada por la Academia de Cine española para acudir a los Óscar como película representante. Y tanto honor no es de extrañar, porque es una obra maestra de guión e interpretación.

Por si no la habéis visto, no os desvelaré el final. Esta sátira cinematográfica cuenta la historia de Básculas Blanco, una compañía de la vieja escuela especializada en la producción de balanzas industriales, en la que el CEO, Julián Blanco, está pendiente de recibir un reconocimiento a la excelencia empresarial. Pero no lo tendrá nada fácil pues la película nos cuenta los múltiples problemas para salvaguardar su imagen corporativa. 

Y ¿quién no ha trabajado para una empresa y/o startup cuyo objetivo no era cuidar al equipo, sino la imagen corporativa, para atraer premios, subvenciones y buenos profesionales?

Aunque la visión de esta empresa y la del empresario pueden parecer tradicionales y anticuadas, la ficción no se aleja de la realidad, pues el visionado de esta película permite identificar aspectos interesantes desde el punto de vista de la dirección de Recursos Humanos que vivimos hoy en día en nuestras empresas. 

Cada vez nos encontramos con menos jefes que practican este estilo de liderazgo. Aunque lo cierto es que aún quedan directivos autoritarios, que se creen buenos gerentes por el mero hecho de ser los dueños o amigos de estos, aunque la cruda realidad es que no saben ser jefes y necesitan el apoyo de RRHH. 

«Los departamentos de RRHH cuentan cada vez más con herramientas de gestión y desarrollo de Personas, como la nuestra, que ayudan a crear vínculos de confianza reales entre mánager y colaborador»

El primer personaje que nos hace reflexionar, al ver esta obra maestra, es la figura del director de la empresa, Julián Blanco, interpretado por Bardem. Refleja la de un rol tradicional de jefe que, pese a aparentar preocupación por lo que les ocurre a sus empleados, borda el cinismo del personaje y logra crear a un hombre cercano e idolatrado por su plantilla pero que es capaz de retorcer la realidad de todos los que están alrededor para conseguir sus objetivos; manipulando de tal forma que parezca que todas sus decisiones son salomónicas. 

Por suerte, este tipo de personajes en la actualidad son más difíciles de encontrar, pues cada vez los departamentos de RRHH cuentan con más herramientas de gestión y desarrollo de Personas, como la de Nailted, que ayudan a crear vínculos de confianza reales entre mánager y colaborador, aportando reconocimiento a los logros y feedback 360 mediante diferentes prácticas, como reuniones 1:1 o performance reviews, por ejemplo.

Los equipos de hoy en día exigen desarrollo y crecimiento profesional para avanzar en sus carreras profesionales, y la responsabilidad para que esto ocurra recae en los mánager; en su visión y gestión de equipos. Por ello, es de suma importancia darles, desde los equipos de talento, las herramientas digitales necesarias para que puedan crear equipos comprometidos, satisfechos y de alto rendimiento. 

Otro de los aspectos que nos hace reflexionar de El Buen Patrón es la intensa competición que muestran las compañías por su marca corporativa, por obtener reconocimientos y estar bien posicionados en rankings y clasificaciones empresariales. Tanto es así que hay empresas que muestran una imagen distorsionada de lo que realmente se vive dentro de ellas. La clave para identificar aquellas compañías que realmente cuidan al trabajador y hacen posible que se sientan satisfechos con su trabajo, con la empresa y, por ende, se sientan motivados día a día son aquellas en las que los propios colaboradores hablan de la empresa, de su propósito y misión dentro de la compañía. Donde existe un verdadero employee branding hecho por y para los que realmente llevan a las empresas al éxito: su equipo humano. 

«Los equipos de hoy en día exigen desarrollo y crecimiento profesional para avanzar en sus carreras profesionales, y la responsabilidad recae en los mánager; en su visión y gestión de equipos»

Básculas Blanco carece de un departamento de RRHH fuerte y alineado con la estrategia del negocio. Este rol lo asume directamente el propio empresario. Y, como se representa durante toda la comedia, a los CEO no les resulta sencillo estar atentos al crecimiento de la empresa y, a la par, al correcto desarrollo de las Personas. Por lo que esta errónea combinación les lleva a cometer errores. Por ello, es de suma importancia contar con un buen equipo y/o profesional del talento, que de soporte profesional y tecnológico a los CEO y responsables.

En la comedia se aprecia una cultura débil, de miedo, a pesar de la supuesta cercanía del empresario hacia sus trabajadores, pues se observa cómo cada trabajador tiene impregnado los valores organizacionales: esfuerzo, equilibrio y fidelidad. Pero también nos muestra las contradicciones y controversias que a menudo suceden dentro de las organizaciones y en el marco de las relaciones humanas y profesionales, fruto de esa débil cultura e imagen distorsionada del jefe.

La conclusión que nos brinda esta magistral comedia una magnífica oportunidad para reflexionar acerca de la importancia de implementar una adecuada gestión de personas alineada con la estrategia del negocio y desarrollada por unos buenos líderes. El estilo de dirección es donde radica la excelencia empresarial, pues debe impregnar todo lo que hace una organización, comenzando en sus valores, pero también sus prácticas diarias. 


María Ángeles Aguilar es psicóloga especializada en puestos de dirección de Personas y People Director de Nailted.