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«Las cuatro preguntas del líder», Francisco Giménez #frentealespejo

Francisco Giménez #frentealespejo

El liderazgo no es una cualidad que debiéramos atribuir solo a aquellas personas que elevamos como referentes en nuestra sociedad. Aquellas que, por la razón que sea, destacan en algún ámbito determinado. Líderes somos todos, en tanto que todos hemos de liderar nuestra vida.

Sin embargo, sí atribuimos el liderazgo a aquellos a los que reconocemos la capacidad de influir en las vidas de los demás, liderando a otros, equipos, organizaciones o instituciones.

Pero no hemos de olvidar que el liderazgo no viene atribuido por la posición de poder que ocupamos, sino por el reconocimiento que los demás nos otorgan. Desde esta perspectiva esa capacidad, en mayor o menor medida, la tenemos todos, pues todos irradiamos a nuestro alrededor una energía singular y podemos influir de manera positiva en las vidas de los demás, haciendo aflorar ese reconocimiento como recompensa.

Visto de esta forma, dirijamos una organización o simplemente nuestras vidas, podemos hacernos cuatro preguntas que siempre guiarán nuestras decisiones, para tener un impacto positivo en el mundo y convertirnos en creadores de aquello que queremos ver en él.

La primera, ¿quién soy como líder? Tenemos la capacidad de estar en el mundo de una manera determinada, consciente y decidida. Son innumerables los casos de personas con experiencias traumáticas en la infancia que devienen en vidas ricas y plenas, por decisión propia, enfoque y determinación. Mientras que otras continúan por la senda de la desgracia. Nuestra actitud y las decisiones que tomemos a lo largo de la vida, por tanto, van a marcar el curso de la misma.

Es nuestra decisión vivir la vida que queremos vivir, y ser en ella quienes deseamos ser, manifestando los valores que queremos expresar, desarrollando y desplegando las competencias adecuadas para ello y mostrando conductas alineadas con nuestro propósito.

La segunda pregunta: ¿qué relaciones construyo con mi equipo? De manera generalizada, todos somos miembros de un equipo. Ya sea nuestra familia, en nuestro trabajo o en espacios de ocio en los que nos involucramos. En relación con los demás expresamos la persona que somos y que hemos decidido ser.

«Todos irradiamos una energía singular y podemos influir de manera positiva en los demás»

Manifestamos nuestro liderazgo cuando construimos relaciones de calidad y a largo plazo con las personas de nuestro entorno. Consideramos a las personas como tales y no como recursos o medios para obtener algo. Tratamos de crear un ambiente que otorgue significado a aquello que compartimos o realizamos de manera conjunta. Creamos una atmósfera de camaradería en la que todos nos sentimos integrados, que formamos parte.

Construimos una relación de confianza y apoyo mutuo. Cultivamos una atmósfera que proporciona una energía de disfrute, positiva, en la que apetece compartir. Somos habilitadores de un espacio seguro y valiente para que todos se expresen como son, desplieguen sus talentos y se puedan alcanzar los resultados esperados.

La tercera pregunta: ¿qué organización estoy contribuyendo a desarrollar? Todas las organizaciones sociales, y también las empresariales, se mueven por dos vectores: el miedo o el amor. Podemos elegir entre construir un “egosistema”, en el que lo importante soy yo, mi parcela de poder, mi prestigio, mis relaciones, la información que acaparo, mi prosperidad… o contribuir a construir un “ecosistema”, en el que lo importante somos todos nosotros, los objetivos compartidos, la colaboración, el aprendizaje colectivo, el crecimiento de todos, los resultados en común.

«Es decisión de cada uno vivir en torno a un propósito que dé sentido a nuestra vida»

La cuarta pregunta: ¿qué impacto quiero tener en el mundo? El ser humano busca sentido en aquello que hace. Por eso, es decisión de cada uno vivir en torno a un propósito que nos proporcione una vida con sentido e ilumine la senda que deseamos recorrer. Cuando actuamos con propósito e intención generamos un impacto en nuestra comunidad y marcamos una huella que otros, también desearán seguir.

Por tanto, cualquier persona, dirija una institución, una organización o empresa o un equipo, debería hacerse estas preguntas para liderar con propósito e impacto, enfocándose no tanto en conseguir que otros alcancen unos resultados, sino en que deseen lograr aquello que se proponen en común.

Pero también son las preguntas que cualquier de nosotros deberíamos hacernos en algún momento, para liderar nuestra propia vida. Una vida con sentido.


Francisco Giménez Plano es fundador de Augere.