Domótica, reservas ‘online’ y atención al huésped, protagonistas en el alquiler vacacional, según Renthas

Cada vez más propietarios destinan sus inmuebles al alquiler turístico en lugar de arrendarlos como residencia habitual durante largos periodos. Según la compañía especializada Renthas, el motivo principal es la rentabilidad, que puede llegar a ser hasta un 300% superior, aunque depende de la ubicación y del estado de conservación de la vivienda.

Los expertos de la empresa advierten de que esta mayor rentabilidad conlleva una gestión más exigente. Los anfitriones deben encargarse de reservas, atención a huéspedes, limpieza y mantenimiento entre estancias, tareas menos intensas en un alquiler de larga duración.

Las ventajas del modelo

Renthas enumera varias ventajas del modelo para los propietarios:

  • Flexibilidad de fechas: el propietario puede usar la vivienda cuando quiera si bloquea antes el calendario, mientras que en la larga temporada los contratos suelen fijar un mínimo de seis meses o un año.
  • Cobro anticipado: el pago se realiza por adelantado, por lo que el ingreso se asegura antes de la llegada del huésped.
  • Estado del inmueble: según la compañía, las revisiones en cada cambio de huésped ayudan a detectar desperfectos a tiempo, mientras que en los alquileres largos las reparaciones finales suelen costar más.

Claves de la gestión

Desde la compañía recomiendan también seguir estas pautas para despertar el interés:

  1. Publicar el alojamiento en portales y plataformas de reservas vacacionales, que dan visibilidad en varios canales.
  2. Contar con una web propia, actualizada y optimizada para buscadores.
  3. Permitir la reserva online, que agiliza el proceso para el huésped.
  4. Definir protocolos de recepción y atención para que el huésped tenga toda la información necesaria.
  5. Ofrecer información de interés y actividades complementarias que aporten valor añadido a la estancia.

La gestión integral, en tres fases

Renthas organiza su gestión integral, basada en tecnología, en tres etapas. La primera es la puesta a punto: visita al inmueble, sesión de fotos profesional, alta en las principales webs de reservas e instalación gratuita de domótica, como una cerradura inteligente que automatiza accesos sin presencia física.

La segunda fase es el control de la vivienda, con entradas y salidas supervisadas, reservas centralizadas en un solo lugar y seguimiento mediante una aplicación que permite saber en todo momento si hay alguien en el alojamiento. Renthas asegura que esta fase garantiza la máxima rentabilidad por vivienda.

La tercera es el cobro: según la empresa, lavandería y mantenimiento están automatizados, hay atención al huésped las 24 horas y cada mes se liquida al propietario lo que le corresponde. Renthas ofrece asesoramiento legal y su tecnología permite ahorrar el 100% del tiempo de gestión.