trabajo estático

Ibermutua alerta de los riesgos del trabajo estático

El trabajo estático, sea sentado o de pie, obliga a tener posturas fijas durante largo tiempo. Y si éstas no se adoptan correctamente pueden resultar perjudiciales para la espalda. De hecho, según los expertos de Ibermutua, tan lesivas como un esfuerzo mal realizado.

Ibermutua repasa en una entrada de su blog corporativo los aspectos a tener en cuenta en un puesto de trabajo estático. Sea estando de pie o sentado.

El trabajo estático comprende aquellas actividades en las que es preciso mantener posiciones fijas durante largo tiempo, con poca libertad de movimientos, y en las que habitualmente se adoptan posturas corporales incorrectas. Éstas, a la larga, pueden llegar a ocasionar lesiones o trastornos de espalda.

Trabajo estático de pie

Es preciso mantener una actitud corporal correcta, manteniendo la columna vertebral en posición adecuada.

En términos generales, el plano de trabajo debe estar al nivel de los codos.

Cuando se realiza una labor de precisión, el plano de trabajo puede estar ligeramente más alto que los codos, para disminuir el trabajo estático de los brazos.

Si los brazos han de realizar esfuerzos es conveniente bajar el nivel del plano de trabajo. De este modo, el ángulo de flexión del brazo será de 90º, permitiendo así realizar una fuerza mayor.

Siempre se debe contar con la posibilidad de acercarse al plano de trabajo manteniendo el cuerpo erguido. Por eso, en la parte inferior del banco o mesa de trabajo existe un hueco a través del cual los pies.

Trabajo estático sentado

El puesto de trabajo sentado debe reunir las siguientes condiciones:

  • El plano de mesa debe estar en términos generales al nivel de los codos pero la altura debe modificarse en función de las características de la tarea.
  • Para las actividades en posición de sentado permanente, la silla de trabajo debe servir no solo para garantizar una adecuada posición de sentado, sino que además debe permitir descargar la musculatura de la espalda y los discos intervertebrados. Las características de la silla de trabajo tienen una gran importancia desde el punto de vista ergonómico.
  • Lo más conveniente es que la silla sea de altura ajustable y a poder ser de cinco patas.
  • Para adecuar fisiológicamente la altura de la silla a cada persona debes tener en cuenta que la posición idónea corresponde a la distancia entre el hueco de la corva y el suelo, incluido el tacón del calzado menor de 3 cm, que te permite mantener un ángulo de flexión de la rodilla de 90º y estando la musculatura de los muslos relajada.
  • El asiento de la silla se recomienda que tenga unas dimensiones de 40×40 cm. Deberá ser ligeramente cóncavo y con un relleno de latex de 1 cm de espesor aproximadamente recubierto de un tejido transpirable, por ejemplo, fibra natural.
  • Es muy aconsejable que la silla cuente con un sistema de regulación que permita inclinar el asiento desde 2º hacia adelante hasta 14º hacia atrás. El borde anterior al plano de asiento debe estar ligeramente redondeado, a fin de evitar presiones sobre las venas y nervios de las piernas.

Consideraciones alternativas

Por lo que se refiere al respaldo de la silla de trabajo debe ser tal que la columna vertebral pueda apoyarse en toda su extensión en posición correcta.

Como mínimo la silla debe contar con un apoyo lumbar regulable en altura y profundidad, para poder adaptarlo a la morfología de cada persona. Si por algún motivo, la altura del asiento fuera superior a la longitud de las piernas y como consecuencia los pies no descansaran obre el suelo, debes utilizar un reposapiés.