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«”Edadismo”: la injusticia de dejar atrás a los menos jóvenes», Susana Ferrer #frentealespejo

España es el segundo país del mundo con más población mayor, después de Japón. Y eso hace que el fenómeno del “edadismo” sea cada vez más visible. Edadismo –un término acuñado por el psiquiatra estadounidense Robert Butler, en 1969– define la discriminación por edad en el mundo del trabajo; concretamente para personas mayores de 45 años.

Y debido precisamente a ese envejecimiento paulatino nos podemos atrever a decir que el edadismo es un comportamiento endémico, y que además lo es en un entorno como el actual, calificado como VUCA (acrónimo para describir la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad).

Es más, la complejidad no acaba aquí, pues si contemplamos otra de las distintas variables que están afectando al mercado laboral, y por ende a la sociedad y a las personas como es la “transformación digital”, obtendremos una ecuación bastante interesante y tan complicada como la Teoría de Cuerdas.

La diversidad es una condición, convertida incluso en un valor añadido y apreciado en las empresas y corporaciones. De hecho, en los códigos de conducta y/o en las actuaciones bajo la responsabilidad social corporativa ésta se tiene muy en cuenta, incluida la diversidad generacional; la no discriminación por cuestiones de edad.

«Edadismo define la discriminación laboral por edad; sobre todo para mayores de 45»

No obstante, aunque el edadismo es cada vez más visible, y lo vamos comprendiendo mejor, todavía no se ha alcanzado una conciencia plena de esta realidad. En muchas ocasiones leemos noticias, artículos o entrevistas sobre la diversidad, en los que se nombran diferentes criterios (raza, cultura, sexo, religión, ideología…), pero la gran olvidada es la diversidad generacional.

Nos encontramos ante una transición donde coexisten diferentes generaciones y formas diversas de entender la vida, la sociedad y el mundo. Escuchamos: nativos digitales, brecha digital, digitalización de las empresas, marketing digital… pero ¿dónde quedamos las personas? ¿Qué hay de las que, además, tenemos ya una cierta edad?

Si no queremos ser analfabetos digitales hemos de aceptar primero lo que está ocurriendo. Y acto seguido ponernos en marcha y digitalizarnos. Así funciona el mundo. La inmediatez es ya la normalidad para muchas personas; sobre todo para las diginatives.

Con todo ello, debemos considerar la transformación digital como algo que ha de ser integral de la persona no nativa, ya sea a nivel profesional, cultural o existencial, pues es un estilo de vida. Si nos fijamos en el consumidor final, su comportamiento ha cambiado precisamente por la inmediatez y la eficiencia con que demanda satisfacer sus deseos.

Pero, ¿por qué esa inmediatez? ¿Es consecuencia de la digitalización o a la inversa? Lo que está claro es que hay miles de oportunidades para educarnos en esta transformación, e integrarnos en esta nueva sociedad del Big Data, la AI, las IT, las IoT…

Todo esto ha llegado para quedarse. Sin embargo, no hemos de perder de vista la humanidad, el humanismo, la ética… Esa responsabilidad social corporativa y también extensible a los individuos. Hemos de comprender que esta transición también nos trae la “nueva ilustración”: los seres humanos en el centro, y no la tecnología.

«Con tanto cambio digital no olvidemos: los seres humanos en el centro, y no la tecnología»

Definitivamente, ante este nuevo paradigma encontramos que las habilidades sociales, emocionales, personales (soft skills) son cada vez más necesitadas, demandadas y deseadas, junto a las habilidades técnicas o de conocimiento (hard skills). Y en nuestro panorama profesional encontramos personas con habilidades de un tipo, del otro o de ambos.

Solo hemos de saber en qué punto estamos y emprender el camino, pero siempre sin dejar de lado la humanidad y equilibrio necesario. Que nos pueden proporcionar, por ejemplo, la contemplación, la atención plena, el aprendizaje tranquilo y sereno…


Susana Ferrer Renovell es facilitadora de procesos y pedagoga, con experiencia en gestión de empresas, equipos y administración.