La normativa europea obliga a las empresas a formar a sus equipos en IA, Caralin Group plantea la solución

La inteligencia artificial ya está integrada en la operativa diaria de muchas empresas, desde la redacción de correos hasta la gestión de agendas o atención al cliente. Precisamente por eso, la Ley de IA de la Unión Europea obligará a las organizaciones que usan estos sistemas a asegurarse de que las personas que los manejan tienen un nivel suficiente de “alfabetización en IA”.

Esa exigencia figura en el artículo 4 de dicha ley y, según la Comisión Europea, aplica a proveedores e implantadores de sistemas de IA; en concreto, la supervisión y la aplicación efectiva de esa parte de la norma por las autoridades nacionales comenzarán el próximo 2 de agosto.

Qué exige la Ley de IA a las empresas

La ley afecta a más empresas de las que parece, ya que la definición de implantador es amplia y abarca cualquier uso de un sistema de IA dentro de la actividad profesional, tanto en la propia plantilla como por parte de terceros que actúen nombre de la organización. Así, la Comisión ha publicado directrices específicas para ayudar a identificar cuándo un software entra en esa categoría, que puede ocurrir incluso si la función inteligente está integrada en otro programa, como una suite ofimática, una herramienta de correo o una aplicación de gestión.

En la práctica, eso significa que muchas organizaciones están usando herramientas de IA, incluidos ChatGPT o Gemini, sin haber identificado formalmente ni las herramientas ni los riesgos asociados, algo que impedirá la ley. En este sentido, la nueva obligación establece que ese uso debe ser con criterio, y obliga a las empresas a definir tanto unas reglas internas como la formación necesaria, adaptada al puesto de trabajo.

Y es que, la propia Comisión explica que la alfabetización debe tener en cuenta la experiencia de la plantilla, su formación y el uso concreto que se haga de la herramienta dentro de la organización. No se trata de convertir a todo el mundo en técnico, sino de evitar usos incorrectos, sesgos, errores operativos y riesgos reputacionales o legales.

Convertir la formación en una ventaja competitiva

En Caralin Group entendemos que la próxima entrada en vigor de la ley se traduce en una oportunidad muy concreta: convertir la formación en una ventaja competitiva. Toda vez que las empresas que empiecen ahora a revisar sus usos de IA estarán mejor preparadas para cumplir, pero también para trabajar con más seguridad, más eficiencia y más control.

Para avanzar con orden, conviene empezar por tres pasos: detectar qué herramientas de IA se usan realmente en la empresa, definir reglas claras de uso y formar a cada equipo según sus funciones. Después, conviene dejar evidencia de ese trabajo mediante un inventario interno, una nota de uso responsable y un registro básico de las acciones formativas.

La Comisión Europea mantiene incluso un repositorio de buenas prácticas para orientar a las organizaciones de distintos tamaños y sectores. Además, la Comisión insiste en que el contexto, el sector y la finalidad de uso son determinantes, así que la formación debe diseñarse a medida y no con soluciones genéricas.

Desde Caralin Group ayudamos a las empresas a transformar esa obligación en una palanca real de mejora y como medida de prevención. Ofrecemos más información a través del correo electrónico administracion@caralingroup.com.