La agencia de investigación Fox Consulting ha aportado su visión sobre el papel que están adquiriendo los detectives privados en el ámbito empresarial, en un momento en que el aumento del absentismo laboral ha impulsado la contratación de estos servicios por parte de pequeñas y medianas empresas, e incluso de autónomos con trabajadores a su cargo.
Según recoge un reciente artículo de Diario AyE, la Asociación Profesional de Detectives Privados de España (APDPE) señala que en torno al 80% de los encargos que reciben actualmente los despachos de investigación están vinculados a bajas laborales, mientras que seis de cada diez pymes reconoce haber recurrido alguna vez a estos servicios.
Costes, indicios y duración de las investigaciones
En este artículo, Guillermo Rocha, director de Fox Consulting, detalla que el precio de una investigación completa suele oscilar entre 1.500 y 3.000 euros, aunque en determinados casos el coste puede reducirse notablemente. El propio gerente explica que en ocasiones basta con cuatro o cinco horas de seguimiento para localizar al investigado y confirmar que la dolencia alegada es real, situando entonces el importe por debajo de los 500 euros. Como referencia temporal, suelen ser necesarios al menos tres jornadas para confirmar de forma reiterada una actividad sospechosa cuando existen indicios sólidos.
Uno de los aspectos que Rocha subraya es la necesidad de contar con sospechas concretas antes de iniciar cualquier seguimiento, ya que no cabe investigar de manera indiscriminada a un trabajador. Estos indicios suelen proceder de información aportada por otros empleados o, de forma cada vez más habitual, de publicaciones que los propios trabajadores comparten en redes sociales abiertas. Las actividades deportivas, los viajes o la sospecha de un segundo empleo durante la baja figuran entre los motivos más frecuentes que despiertan las dudas del empresario.
Dos ejemplos aportados por Rocha muestran la complejidad de este tipo de encargos. En un caso, el seguimiento a un trabajador con supuesta lesión de rodilla reveló que este salía a correr diariamente, pero posteriormente se comprobó que la baja se debía a una lesión de muñeca, por lo que la actividad resultaba compatible con su dolencia real. En otro caso, un empleado de baja por problemas de espalda fue observado liderando salidas en bicicleta de carretera, un esfuerzo físico que sí resultaba incompatible con su situación médica.

El informe final y la figura del detective
El responsable de Fox Consulting señala además que las bajas por motivos psicológicos son especialmente difíciles de investigar, ya que el abanico de actividades compatibles con la recuperación es mucho más amplio. Por ello, la agencia recomienda valorar desde el inicio la viabilidad real de estos encargos, llegando incluso a desaconsejar aquellos que no ofrezcan garantías suficientes.
Al concluir la investigación, el profesional entrega un informe con fotografías y vídeos que documentan lo observado, elaborado con criterios de claridad, proporcionalidad e imparcialidad. Rocha recuerda que el detective puede ser requerido para ratificar dicho informe ante un juzgado, actuando en ese proceso con la consideración de testigo cualificado, no de perito.

