Maison Balmont: uniformes de trabajo que no están reñidos con la moda

Maison Balmont

Maison Balmont es un joven proyecto emprendedor, centrado en el sector textil, y que se dedica al diseño y fabricación de ropa laboral de diseño; esto es, uniformes de trabajo que se salen del mero low cost. Fundada por dos amigas de la infancia, Beatriz Cardoso-Balmont y Cristina Carrasco, ha estado muy especializada hasta ahora en hostelería. Si bien en la actualidad ha incorporado una novedosa línea de uniformes sanitarios.

Ojo, que no hablamos de una aventura emprendedor cualquiera, pues en su corta existencia Maison Balmont ya ha logrado que no pocas marcas conocidas. Así, Alfardos (catering), Chocolates Matías López, Elizabeth Arden, Restaurante El Xato (con Estrella Michelín), Zaudín Club de Golf, Loma de la Ermita (productos gourmet), The Exvotos, Alevoo Spain, Clínica Dental Ikigai, Farmacias Mazoy, Charlotte (catering), Canela y Clavo (cátering), Restaurante GalloPedro, entre otros, han apostado ya por trasladar la moda a la uniformidad laboral.

¿A qué clientes va dirigida su oferta?

Maison Balmont trabaja para particulares, aunque su fuerte son las empresas de restauración y catering, «que deseen contar con su propio sello personal, a través sus uniformes con una imagen corporativa, cuidada y con diseño, que los diferencie del resto».

Y debido a la situación de la crisis de la Covid-19, sus creadoras aseguran haberse reinventado: «Hemos incorporado una nueva colección de uniformes sanitarios para aquellas clínicas o farmacias, que igual que otorgan importancia a su proyecto arquitectónico, a su packaging o a su decoración, entienden que los uniformes son un elemento muy importante, al igual que los mencionados, dentro de la imagen que desean mostrar. Parece que la colección está gustando y estamos muy contentas».

¿Quiénes está detrás del proyecto?

Sus fundadores son Beatriz Cardoso-Balmont y Cristina Carrasco. Ambas, amigas desde la infancia, con una inquietud creadora, decidieron trabajar juntas y comenzar este curioso proyecto para solventar un nicho de mercado que consideraban que no estaba cubierto; al menos de esta forma tan personalizada y cercana.


Maison Balmont
Beatriz Cardoso-Balmont y Cristina Carrasco.

«Comenzamos con una pequeña colección de accesorios para hostelería enfocada a los caterings que querían distinguirse del resto, tener su sello personal. Nunca pensamos que iba a ser todo un éxito y que restaurantes y caterings comenzarían a ponerse en contacto con nosotros para que le diseñásemos sus uniformes», señalan estas dos emprendedoras.

¿Qué valor añadido aporta la empresa al mercado?

«De la competencia nos diferencia que nosotros somos el eslabón final de la cadena de nuestro cliente. Es decir, cuando nos contacta, porque va a abrir un restaurante nuevo o una clínica, por ejemplo, intentamos darle una atención lo más personalizada posible acorde a su negocio en concreto», comentan Beatriz Cardoso-Balmont y Cristina Carrasco.

Maison Balmont estudia su proyecto de arquitectura, su decoración, el lugar dónde estará ubicado, su packaging, el personal, o la filosofía de su negocio… para ofrecerle el uniforme perfecto para su marca. «Ese, que refleje con una imagen, con una primera impresión, todos los elementos tan importantes que conforman su restaurante o clínica, otorgándole todo el trabajo previo que hay detrás, antes de acudir a nosotros, y que intentamos culminar con un uniforme que refleje todo lo que desea transmitir».

Su producto estrella es Best Seller, que es un delantal antibacteria con tejido certificado por laboratorio. «En Maison Balmont apostamos por la innovación y diseño en nuestros delantales, sin olvidarnos de la utilidad. Por lo que nuestra colección de delantales premium 100% fabricados en España, con nuestro tejido exclusivo, destaca por sus increíbles características cómo: ignífugo, antibacteria certificado, resistente a rotura por congelación -23º, impermeable, antimanchas, entre otras muchas. De esta forma, no ofrecemos un delantal al uso como tal, sino que posee unas propiedades únicas para chefs, floristas y grandes profesionales de cada sector».

¿Se realizó un análisis sobre la viabilidad de la idea?

Llevaron a cabo un análisis de las empresas de ropa laboral más importantes a nivel nacional, y algunas francesas o danesas conocidas. «Y comprobamos que nuestros clientes estaban en lo cierto: las limitaciones en ropa laboral existían por lo que, como amantes de la moda, decidimos trasladar la moda a la uniformidad laboral». De tal forma, que los uniformes de Maison Balmont, además de cumplir con la funcionalidad que han de tener, no parezcan uniformes como tal.

«Nos comentaban que querían tener una imagen con identidad propia, y que les hiciésemos lo mismo con sus uniformes. Ya que la ropa laboral, en este sentido, era muy básica y con muchas limitaciones de variedad». Decidieron entonces lanzar su primera colección de uniformes para hostelería, con el hándicap de que todos sus modelos podían ser personalizados a gusto del cliente.

¿Alguna anécdota durante la puesta en marcha del negocio?

En primer lugar, ambas emprendedoras aseguran no tener ni idea acerca de patronaje y confección en el momento de crear la empresa. «No se trataba solo de diseñar moda, sino que la finalidad era que nuestros uniformes tuviesen la funcionalidad que requieren para cada sector».


Maison Balmont

«Amigos cercanos a nosotras, dedicados al sector textil, nos orientaron recomendándonos a las mejores profesionales: patronistas, costureras, etcétera. Íbamos aprendiendo sobre la marcha a base de prueba-error», recuerdan.

Y aseguran que les costó mucho enlazar moda y funcionalidad: tejidos fáciles de lavar, planchar, que soportasen bien el deterioro del paso del tiempo, etcétera. «Fueron muchos meses previos de trabajo, de pruebas de patronajes y diseño, con muchas modificaciones hasta que el uniforme cumplía para nosotros la funcionalidad y el diseño perfecto».

Planes a corto/medio plazo…

«En 2020, nos ha tocado vivir la crisis sanitaria, siendo una empresa dedicada al sector de la hostelería, por lo que nuestra facturación se detuvo. En 2021 nos acabamos de reinventar, incorporando una nueva línea de uniformes sanitarios, por lo que estimamos aumentar nuestra facturación un 60%, ya que la colección está siendo muy aceptada en el poco plazo de tiempo que lleva en el mercado», concluyen Beatriz Cardoso-Balmont y Cristina Carrasco.

Por otro lado, debido a esta difícil situación de pandemia Maison Balmont ha aumentado las ventas de delantales para particulares. «En este sentido, el hecho del confinamiento y de hacer planes en casa, nos ha favorecido aumentando las ventas. Además de ello, nos hemos asociado a ASN Madrid, con el objetivo de juntos hacer fuerza y cerrar nuevos acuerdos comerciales en el sector nupcial».


Quienes deseen contactar con Maison Balmont pueden informarse en su página web, escribirlas por correo electrónico o llamarlas por teléfono.